Dos comerciantes zamoranas dan su opinión sobre la campaña de descuentos

El último viernes de noviembre se celebra el Black Friday. Una campaña de descuentos que tiene su origen en Estados Unidos y que en los últimos años se ha popularizado en España. No obstante, lo que empezó ciñéndose solo a un día se ha extendido con promociones más largas.

Una campaña que tiene partidarios y detractores, sobre todo en el pequeño comercio. Entre sus adeptos, la zapatería El Parque que este año celebra su ‘Black Week’ con descuentos durante toda la semana. Una promoción que trata de “salvar una temporada de ventas muy parada por la llegada tardía del frío y un mes de noviembre en el que los clientes esperan a conocer los descuentos del Black Friday para comprar”, explica Marina Pérez de la Zapatería El Parque de Zamora.

Zapatería El Parque (Zamora)

“Prolongando la campaña una semana entera tratamos de espaciar las ventas y premiar a los clientes dándoles la oportunidad de tener más tiempo para comprar en vez de hacerlo sólo en un día”, añade.

Sin embargo, no todos los comerciantes zamoranos son de la misma opinión. A tan solo unos metros, en la tienda Paula Moda Infantil y Juvenil se puede ver un cartel con el lema #yonohagoblackfriday.

“Hace 4 años que lo dejé de hacer porque no entra en nuestra política. La mercancía ha llegado tarde, la gente quiere novedades todas las semanas y no estamos en disponibilidad de hacer descuentos en plena temporada con unos gastos que cada vez son más altos”, dice Reyes Lozano, de la tienda Paula.

Además, cree que es “una falta de respeto” a la clientela fiel que compra durante toda la temporada. “El pequeño comercio no se lo puede permitir. Lo que necesita el pequeño comercio es consumo responsable y sostenible”, considera.

Paula Moda Infantil y Juvenil (Zamora)

Con posturas tan enfrentadas, es evidente que los comerciantes de Zamora no se terminan de aclarar si el dichoso black friday es útil o no para sus economías. Lo que sí parece que está claro es que esta campaña de descuentos ha llegado para quedarse tanto en España como en buena parte de los comercios zamoranos, necesitados de aumentar sus ventas casi al precio que sea.