En los últimos años ha promovido la incorporación masiva de mujeres en su plantilla

Caja Rural de Zamora se ha convertido en la segunda empresa de la región, tras la galletera Gullón, en promover el empleo entre la mujer rural y la igualdad tras la firma de un convenio de colaboración con la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades.

Con la presencia de la consejera Isabel Blanco en la sede central de la entidad de crédito, la Caja Rural de Zamora ha reafirmado su compromiso con el empleo femenino. Así lo ha atestiguado el director general de la entidad, Cipriano García, quien ha destacado la implicación que “desde siempre” la Caja ha tenido a la hora de promover el empleo femenino.

Una filosofía que en los últimos años se ha llevado a la práctica de forma aún más acentuada, algo que García ha demostrado con las cifras. En 2008, ha señalado el director general, había nueve directoras de oficina en la provincia: en 2020 la cifra ascendió hasta las 27. En esa misma proporción pero a la inversa, ha disminuido el número de hombres al frente de esos puestos de responsabilidad, que en esos mismo años han pasado de ser 58 a 46.

Con respecto a la proporción de hombres y mujeres empleadas en la Caja Rural, en 2015 había 158 hombres y 90 mujeres. En 2020, el número de hombres empleados en la entidad de crédito pasó a 181 y el de mujeres a 137.

Cifras que a juicio de Cipriano García vienen a demostrar el empeño que la Caja ha tenido a la hora de promover el empleo rural.

Como han puesto de todas formas la consejera de Familia, Isabel Blanco, y el director de la Caja, Cipriano García, tras la firma del convenio de colaboración con la Junta, el trabajo conjunto se centrará prioritariamente en tres ámbitos. Por un lado, la promoción y el fomento de la igualdad. En segundo lugar, la inserción laboral de las mujeres del medio rural (con especial atención a las más vulnerables) y finalmente la prevención de la violencia de género.

Esta iniciativa da continuidad a la estrategia de colaboración público-social puesta en marcha el pasado mes de abril por la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades y la firma galletera Gullón para unir las políticas de responsabilidad social de grandes empresas de la Comunidad con las de igualdad de género y de prevención de la violencia de género.