El director general de la entidad teme que el segundo y tercer trimestre del próximo año puedan revelar los grandes problemas de la provincia

El director general de Caja Rural de Zamora, Cipriano García, reclamó este viernes “ayuda inmediata” que permita frenar el deterioro que está experimentando la provincia de Zamora  y que se ha agudizado con los efectos de la pandemia.

Minutos antes de iniciar la asamblea anual de socios, señaló que el comercio y la hostelería son los sectores más débiles y, aunque la concesión de créditos ICO puede estar “enturbiando” la situación real que se está atravesando, cuando el efecto de esas ayudas concluya, a lo largo de la primavera y el verano del próximo año, se verán “los verdaderos problemas”.

Por ello, Cipriano García señaló que hay que ser “reivindicativo” y “colaborativo, la unión es determinante” porque la provincia “necesita ayuda inmediata y si no es así, el entono de Zamora va a esta todavía más deteriorado”.

Caja Rural de Zamora celebró este viernes la asamblea general de socios, atrasada desde el pasado mes de mayo debido a la pandemia, y expuso ante los socios la “validez” del modelo de banca de cercanía por el que ha apostado la entidad, lo que le ha permitido mantener abiertas todas las oficinas, incluidas las del medio rural.

En este sentido, el director general de Caja Rural de Zamora, Cipriano García, señaló que la entidad va a mantener a lo largo de este 2020 su política de expansión con la apertura de nuevas oficinas en las provincias de Valladolid y León.

El próximo día 27, apuntó, se abrirá la oficinal más emblemática de la provincia de Valladolid, la número 9, después de que las sucursales abiertas hayan tenido un buen resultado. Además, en este último trimestre del año o en los primeros meses de 2021 se abrirá también la oficinal número 20 de León, una plaza en la que Caja Rural lleva operando 25 años. “Tenemos que agradecer en primer lugar a la sociedad zamorana la credibilidad que nos da y hemos de decir que donde vamos somos capaces de convencer a los clientes, que se convierten en valedores de nuestra forma de trabajar”, apuntó.

Cipriano García realizó un repaso por los principales valores económicos de la actividad desarrollada a lo largo de 2019, un año en el que logró un beneficio de 25,1 millones de euros. Señaló que el éxito de Caja Rural de Zamora en el último ejercicio se basó en el saneamiento de activos improductivos, el aumento de los recursos propios, la expansión del modelo de banca cercana hacia León y Valladolid y el mantenimiento de un modelo vinculado al apoyo al tejido productivo del territorio en el que se asienta, fundamentalmente pequeñas y medianas empresas.

Además, analizó el apoyo que Caja Rural ha ofrecido tras decretarse el estado de alarma y durante la pandemia del coronavirus para seguir apoyando tanto a las empresas como al tejido social de la provincia. “En momentos complicado la caja ha estado al lado de la gente y seguirá favoreciendo el desarrollo económico de la provincia, para que no decaiga”, añadió.

En este sentido, señaló que  a través de la Caja se han dado 170 millones de euros en créditos ICO.

El director general de la entidad señaló que la caja seguirá apoyando el mundo rural, no en vano, dijo, Caja Rural de Zamora está gestionando el 60% de las ayudas de la PAC.