La actividad organizada por los educadores de los tres Centros de Apoyo al Menor que Cáritas gestiona en la diócesis de Zamora se desarrolla durante el mes de julio

El programa de infancia de Cáritas Diocesana de Zamora está llevando a cabo, durante el mes de julio, una nueva edición de su campamento urbano. Como ya viene siendo habitual, los educadores de los tres Centros de Apoyo al Menor han organizado esta actividad con el objetivo de potenciar un saludable desarrollo de su tiempo libre.

Los participantes, con edades comprendidas entre los 6 y los 18 años, acuden a los centros en horario de 9:30 a 14 horas de lunes a viernes. Cada año el campamento gira en torno a una temática y este año tiene como protagonista el ‘agua’. Es por ello, que los participantes realizan actividades, principalmente acuáticas, como por ejemplo, piragüismo dos veces por semana, jornadas de piscina, juegos de agua, deporte y talleres de otra índole. Las actividades deportivas las hacen en el pabellón de la Diputación o en los parques y pistas cercanas a la ubicación de los centros.

El campamento urbano 2021 cuenta con un total de 50 participantes que se dividen por salas en las actividades de interior, con el fin de respetar todas las medidas preventivas ante el Covid19. Para el desarrollo de los talleres y actividades, programadas con anterioridad por los educadores, hay 4 voluntarios y 4 colaboradores de apoyo.

Cabe recordar que Cáritas Diocesana de Zamora cuenta con tres Centros de Apoyo al Menor, dos en Zamora capital y uno ubicado en el entorno rural, en la localidad de Fermoselle. Estos centros desarrollan su actividad durante el curso escolar en horario de 16 a 20 horas tratando de dar una respuesta educativa, en un marco de educación no formal, tratando de ofrecerles apoyo y alternativas a las necesidades que presentan, garantizando sus derechos fundamentales relacionados con la infancia y paliando las situaciones de riesgo de exclusión social.

Pese al impacto del Covid19, estos centros han continuado con su actividad reinventándose en el contenido y la forma, adaptando su funcionamiento a las circunstancias cambiantes que han ido aconteciendo a consecuencia de la pandemia, pero siempre presente, ofreciendo ayuda flexible e incondicional tanto a las familias como a los niños.