La Audiencia contempla como atenuante la ludopatía y el reconocimiento del delito

La Audiencia Provincial de Zamora ha condenado a 23 meses de prisión y al pago de una multa de 1.800 euros al director de la sucursal del Banco Santander de Tábara por quedarse con los ahorros de varios jubilados del pueblo.

La sala contempla como atenuantes la ludopatía que sufría el acusado, que le impedía ser responsable de sus actos, y el reconocimiento por parte de este del delito cometido, al margen de su compromiso para devolver los 700.000 euros sustraídos a los clientes, con los que tenía una especial relación de confianza y de la que abusó quedándose con sus ahorros.

El acusado tendrá que devolver al Santander más de 400.000 euros, así como diversas cantidades, en algún caso superior a los 180.000 euros, a varios clientes de la entidad.

La sentencia le absuelve, por el contrario, de los delitos de usurpación de estado civil y de estafa de los que venía siendo acusado.

Se declara en la sentencia igualmente la responsabilidad civil subsidiaria del Banco de Santander SA respecto de todas las indemnizaciones antedichas.