El 37% de las mujeres son infieles cuando atraviesan una crisis de pareja

La revista femenina Estarguapas.com ha realizado un estudio a 450 mujeres, que señala los porcentajes y motivos por los que son infieles. En base a este estudio concluimos que la mayoría de las infidelidades de las mujeres se producen cuando están atravesando una crisis duradera con su pareja.

A pesar de las apariencias y de la buena imagen que muchas relaciones despidan, siempre existe la posibilidad de que algún miembro de la pareja haya sido infiel. Aunque una relación continúe, parezca estable o feliz, puede sufrir altibajos o crisis que pongan en riesgo la lealtad existente en la pareja.

La infidelidad, por lo general y según investigaciones previas, es más habitual en individuos con una edad comprendida entre 17 y 29 años. Una vez se supera la adolescencia y se alcanza la madurez, el número de infidelidades disminuye hasta un 25% cuando la pareja pasa por el altar.

Aunque de forma generalizada se piense que las mujeres rara vez son infieles, nuestro estudio evidencia una realidad completamente contraria. Según hemos averiguado, de las 450 mujeres investigadas, el 42%, 189, ha sido infiel a su pareja al menos en una ocasión y un 12% de estas, 22, tuvieron una relación paralela de al menos un mes de duración.

¿Cuáles son los motivos por los que las mujeres son infieles?

1-. CRISIS DURADERA

Por lo general, las crisis de pareja suelen producirse por un amontonamiento de problemas sin resolver y cuando al menos uno de los miembros, se encuentra en un estado completo de apatía o debilidad y no manifiesta ninguna intención de resolver o mejorar la situación que está atravesando con su pareja. En esta fase de la relación es cuando las partes se plantean si deben seguir juntas o por el contrario, romper y continuar con su camino por separado.

Las crisis de pareja puede deberse también a factores externos. Tener un hijo cuando uno de los dos miembros no está preparado o atravesar momentos económicos críticos que dificultan el bienestar y la tranquilidad emocional, pueden situar a la pareja en una crisis que ambos tendrán que esforzarse en superar si pretenden continuar con la relación.

Según hemos concluido con nuestro estudio, el 37% de las entrevistadas ha sido infiel a su pareja por atravesar una crisis duradera en su relación. Muchas de ellas afirman que en base a las carencias comunicativas, físicas o afectivas de su relación fueron desleales a su pareja al menos una vez.

2-. CARENCIAS EMOCIONALES

Cuando tenemos una relación de varios meses u años, es probable descuidar ciertos aspectos que son fundamentales para enriquecer o mantener los sentimientos de la pareja. Dar emoción a una relación o tener los detalles que se tenían al principio parece complicado pero aseguran una continuidad de las relaciones.

Con la convivencia, el ritmo diario de trabajo, el agotamiento y la consecución de todas nuestras responsabilidades, podemos obviar las necesidades afectivas de nuestra pareja, cosa que según hemos concluido, fomenta la infidelidad femenina. El 25% de las mujeres son infieles cuando no reciben cierta dosis de afecto o pasión, por lo que terminan buscando fuera del núcleo familiar aquello que no tienen en casa.

3-. ATRACCIÓN AISLADA

A pesar de que una pareja sea feliz, lleve muchos años de relación y se quiera cada día más, como dicen por ahí «la carne es débil» y se pueden cometer ciertos actos extraordinarios de los que nos podemos arrepentir al día siguiente.

El 18% de las mujeres entrevistadas señala que durante su noviazgo o matrimonio ha sido infiel a su pareja debido a una atracción sexual espontánea o puntual.

Este tipo de encuentros, según nos ha comentado la mayoría, se reduce a apenas unas horas donde meramente hay un interés sexual o físico y ninguna intención de que dicho encuentro trascienda o perjudique a su relación.

4-. DESCONFIANZA

La desconfianza puede ser el motor de muchas cosas en una relación. Puede ocasionar peleas, faltas de respeto y en general, perjudicar y debilitar mucho a la pareja.

Actualmente y debido a las redes sociales o a los múltiples canales de comunicación que existen, se suelen recibir muchos mensajes, menciones, likes y demás muestras de cariño o afecto del exterior que pueden dañar la confianza que se tenga en el otro.

Según investigaciones anteriores, las personas más dependientes o celosas, son las que más experimentan el sentimiento de desconfianza. En muchas ocasiones son individuos que tienden a resignarse o que pasan episodios de ansiedad cuando su pareja reclama su espacio o tiempo de intimidad.

A lo largo de nuestra investigación, el 12% de la mujeres nos ha confirmado que ha sido infiel por el mero hecho de sospechar de su pareja o atravesar un episodio fuerte de celos, aún sin pruebas de que el mismo las haya engañado alguna vez.

5-. INFIDELIDAD PREVIA

El principal motor de esta infidelidad es el despecho. Este sentimiento lo sufren las personas que han sido previamente engañadas por otra por la que sentían plena confianza. Este es el caso del 8% de las mujeres que hemos entrevistado, las cuales exponen que han sido infieles debido a una infidelidad previa de su cónyuge o pareja.

En la mayor parte de las ocasiones, y aunque las personas quieran perdonar de corazón y sin resentimiento, con el paso del tiempo pueden producirse sentimientos de venganza producidos por el dolor de la traición.

Las mujeres objeto de este estudio, no se definen «mujeres de corazón de hielo», al contrario, un 26% ha pasado por un amargo sentimiento de culpa que ha conducido al divorcio o a la separación.

En España, a día de hoy, existen miles de parejas que están superando infidelidades por parte de su pareja o cónyuge. En este caso hemos contemplado la infidelidad en la mujer, pero no siempre es el sexo femenino el adultero. Según estudios complementarios, el 58% de los hombres son infieles, reduciendo este índice en un 28% una vez dicen el «sí quiero».