El técnico rojiblanco se despidió en la tarde de hoy ante los medios, agradecido por haber podido ser parte del Zamora

David Movilla ya es historia rojiblanca y en la tarde de hoy se despidió, en una rueda de prensa multitudinaria, del club, medios y afición. Reconoció estar “emocionado” ante la cantidad de mensajes recibidos por parte de la sociedad zamorana tras conocerse esta mañana su no continuidad al frente del Zamora.

Al ver a su plantilla allí presente, bromeó sobre si “hoy tocaba doble sesión”, antes de reconocer que, a pesar de la situación, “hoy es más fácil sacar una sonrisa que tal día como hoy hace un año, cuando falleció mi padre”. Tal y como se anunció en la mañana de hoy, tanto él como César Villafañe confirmaron que la decisión fue bilateral, una decisión con la que Movilla pretende “cambiar energías con la solución de que sea algo positivo” para el club.

Se mostró agradecido a César Villafañe, el director deportivo que le dio la oportunidad de entrenar después de 19 meses en el paro. También con Víctor de Aldama y Alfredo Ruiz, los propietarios, a los que agradeció su implicación, ya que “sin ellos no estaríamos donde estamos”. Tampoco se quiso olvidar de los trabajadores, José, María y Gabino, quienes han tenido “un trato inmejorable humana y profesionalmente”.

Además, aprovechó para “quitarse el sombrero” con su cuerpo técnico, y dio las gracias a los medios de comunicación que sigan la actualidad del club rojiblanco, con quien, a pesar de haber discrepado en algunas ocasiones, “me han ayudado a ser mejor” en el aspecto profesional.

Por último, también se mostró agradecido con una afición. Confesó haber estado hace unas semanas en un “gran estadio de esta misma categoría”. Un estadio con el ambiente crispado, que acabó pidiendo a voces la dimisión de su técnico. Un ambiente, “muy distinto” al que la parroquia zamorana ha brindado a Movilla. Para el técnico, ese apoyo incondicional hasta el último día, “es muy superior a lo que me merezco. Me habéis dado mucho más”.

Finalmente, tendió la mano al que será su sustituto, “con el cual, me pongo a disposición para ayudar, siempre cuando sea necesario”, dejando abierta esa vía de ayuda al nuevo entrenador, que llegará en las próximas horas, para facilitar su aclimatación y ayudar así a recuperar la normalidad lo antes posible a una plantilla que tendrá que bregar de lo lindo para recuperar los siete puntos de diferencia con la permanencia.