“Esperamos que esto se revierta, la codorniz es muy impredecible”, José Antonio Prada, delegado provincial de Caza

La apertura de la media veda en Castilla y León ha dejado entrever las primeras pinceladas de lo que puede ser esta temporada de caza. Las sensaciones en esta jornada inicial invitan ligeramente al pesimismo debido a que en la mayoría de sitios donde se habían visto codornices o bien ya no hay, o hay un número muy bajo de ellas.

José Antonio Prada, delegado provincial de caza, ha apostado por la cautela tras la primera jornada de caza: “Esperamos que esto se revierta, la codorniz es muy impredecible”.

La sequía ha hecho verdaderos estragos en la provincia, la zona norte de la comunidad, Palencia, León o Burgos han contado con un gran número de codornices mientras que en Zamora el número ha sido mucho más reducido.

Otra de las notas negativas de este inicio de media veda ha sido el número de conejos. “El número es menor que en años anteriores, se están intentando controlar por el daño que hacen al sector agrícola” ha afirmado el delegado provincial.

Prada ha destacado que una de las tareas que más se complica es la de rellenar la ficha de capturas al acabar la jornada, ya que este elemento es de nueva introducción. Este también ha recordado que las licencias de pesca y de caza son gratuitas hasta diciembre y ha animado a la gente a sacárselas.

Prada ha concluido asegurando que hay una gran afición y que está llegando mucha gente nueva y entre ella muchas mujeres: “Está llegando sabia nueva con ganas de seguir adelante”.