Los asistentes a la fiesta ilegal, en torno a 2.500 personas, han comenzado a abandonar el recinto

La fiesta ilegal de Argusino que comenzaba este pasado viernes fue convocada por Redes Sociales restringidas, como Telegram o Whatsapp. Una convocatoria a la que han acudido en torno a 2.500 personas, la mayoría de nacionalidad francesa, belga e italiana y que, poco a poco, empiezan a desalojar la localidad zamorana.

El Subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, ha explicado que la primera decisión que se tomó fue prohibir la entrada de más vehículos hasta el lugar, aunque muchas personas decidieron acceder andando. Unos hechos que provocaron “momentos de tensión” entre los asistentes a la fiesta ilegal y los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado.

El operativo que se ha establecido durante estos días en Argusino ha estado compuesto por 30 agentes de la Guardia Civil que se han encargado de vigilar, controlar y sancionar durante las 24 horas del día, además de un helicóptero y drones que también han hecho labores de vigilancia. Un control con el objetivo de que “no queden impunes los actos ilícitos”.

En total, se han interpuesto más de 200 denuncias relacionadas con delitos de tráfico, tenencia de arma blanca, drogas y falta de respeto a la autoridad. Además, se ha detenido a dos personas por delitos contra la salud pública.

Blanco ha defendido la actuación realizada ya que se ha basado en el “equilibrio” puesto que “era muy difícil y arriesgado entrar allí con tanta gente a todos los niveles”. Una fiesta que tenía una organización y logística muy trabajada por lo que continúan las investigaciones para conocer quienes han sido los organizadores.