CD Zamarat y CB Zamora llegaron a la fase de ascenso, aunque bien es cierto que las sensaciones tras la eliminación fueron distintas

El baloncesto también despide el año 2023. Lo hace con sensaciones encontradas, porque ambos se dejaron todo para el ascenso, pero ninguno de los dos logró dar la campanada. Eso sí, el CB Zamora vivió un sueño mientras que el Recoletas se despertó de él con un bofetón insuflado por Paterna, en una fase de ascenso celebrada en Vigo.

Las de Ricardo Vasconcelos tenían como objetivo regresar a Liga Femenina. Tuvieron un más que interesante mano a mano con Baxi Ferrol, pero las gallegas se mostraron inalcanzables y obtuvieron la primera plaza, que otorgaba el ascenso directo. El Recoletas por su parte encaró un play-off que trató de jugar en Zamora, en el Ángel Nieto, en casa. Y es que, sería lo justo por méritos deportivos, ya que las naranjas finalizaron segundas, y por ende, eran las mejor clasificadas de la fase de ascenso. Jugaron la eliminatoria frente a un Ardoi que no pudo hacer frente, y la FEB decidió que fuese en Vigo la final four.

En casa del cuarto clasificado, con la sensación de que la gran temporada regular no iba a tener ninguna ventaja, la Cordá de Paterna dio un puñetazo sobre la mesa en la semifinal, dejando a las de Ricardo Vasconcelos sin ascenso (56-70). Un ascenso que se llevó el Celta Rekalvi, que se benefició de jugar en casa y que superó a las valencianas en la final. En bandeja de plata.

Por su parte, el CB Zamora vivió un sueño. Al cuadro de Saulo le costó encontrarse en la categoría y poco a poco, fue sumando victorias que le permitieron escalar en la posición. Las llegadas de Yates, Opong o Moyer dieron consistencia al juego azul, que se fue encontrando en la categoría. Triunfos como el que se logró ante Zortnoza en el Ángel Nieto, el logrado en Ponferrada o el triunfo por la mínima ante el colista Baskonia, sirvió para que, ante el Tormes en Salamanca, los de Saulo certificasen la fase de ascenso.

Así pues, tras dos derrotas en las dos últimas jornadas, el CB Zamora finalizó séptimo, teniendo que enfrentarse a Benicarló en la primera eliminatoria. Los de Castellón eran favoritos, y además, tendrían la vuelta en casa. Una vuelta en las que le valía un punto más que el CB Zamora tras el empate a 66 en el Ángel Nieto. Pero en tierras valencianas, los azules volvieron a tirar de casta, vencieron 75-81, logrando una machada histórica.

El siguiente rival fue el Prat, campeón del grupo este, y un transatlántico en la categoría que venía de caer en la eliminatoria de campeones frente a un Tizona que arrasó durante todo el año. La diferencia entre ambos equipos se hizo evidente, y en el Ángel Nieto quedó sentenciada la eliminatoria, con 16 puntos de diferencia (68-84). En la vuelta, el equipo lo intentó y llegó a vencer en casa del campeón del otro grupo, pero fue insuficiente (73-79).

Eso sí, la eliminación no fue más que la primera piedra para construir el proyecto más ilusionante de la historia del club. Porque para esta 2023-24, el CB Zamora es el equipo de moda. Lo es en Zamora, y lo es en el baloncesto nacional. Los de Saulo cierran el año líderes destacados, con cuatro victorias de margen respecto al segundo, el Huelva, y tras haber ganado en la pista onubense, así como en la del tercer y cuarto clasificado. Unos números que hacen soñar en la posibilidad real de jugar en Leb Oro la próxima temporada.

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