Hubo que sufrir más de lo esperado, y ahora se está a una victoria del factor cancha en el play-off

Es una realidad. El CB Zamora ha hecho historia y es campeón de la Conferencia Oeste tras una brillante temporada. Tres jornadas han sido las que le han sobrado al cuadro de Saulo para ganarse el derecho a ascender por la vía rápida, y de tener una repesca en caso de que no salga adelante el enfrentamiento. Además, está a una victoria de jugar la vuelta en el Ángel Nieto.

Los de Saulo viajaban hasta Algeciras siendo virtualmente campeones, y es que, solo una carambola grotesca evitaría el liderato: que los zamoranos perdiesen todo hasta final de liga, que Albacete ganase todo, y que, en el duelo que enfrenta a ambos la semana que viene, Albacete venciese de 22 puntos o más en el Ángel Nieto. El incumplimiento de una de las tres premisas, daría el título al CB Zamora.

Y no hizo falta esperar mucho más. En el primer cuarto, los azules dieron su imagen más reconocible: no permitir al rival anotar, y tener un porcentaje altísimo de acierto en aro rival. Tras los diez primeros minutos, el campeonato estaba más cerca (13-27). El segundo cuarto igualó y mucho las fuerzas. Buckingham se echó el equipo a la espalda, y Powell se mostró titánico como de costumbre, para que el parcial de 18-17, dejase el marcador al descanso en un 31-44.

El tercer cuarto fue un suplicio. A los de Saulo se les nubló la puntería y Algeciras empezó a encontrar el acierto que no estuvo hasta el momento. Intensos en defensa los andaluces, Traoré fue diferencial pero por el error, y es que, su escaso porcentaje en el tiro libre, impidió la sentencia. Por contra, un parcial de 12-1 redujo las distancias a solo un punto de diferencia. Al final, tras un 25-15, el duelo se iba a una diferencia de solo tres puntos.

El último cuarto fue de infarto. Ambos bajaron de manera notoria el acierto en la anotación, aunque es cierto que en ese escenario a la baja, Udax Antequera fue mejor en los primeros impases. Tanto, que incluso llegó a ponerse por delante a falta de algo más de cuatro minutos. Con el equipo en la lona, apareció Kevin Buckingham, mostrando que es un jugador de superior categoría. Tres triples consecutivos sirvieron para dar aire, y otros dos puntos finales, distanciaron el duelo de manera definitiva. Al final, un 78-83 que vale un campeonato.

 

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí