Forma parte de los 42 artistas que participan en el certamen que se desarrolla en Galicia

El contador zamorano José Luis Gutiérrez, más conocido por ‘Guti’, participará en el Festival Internacional de Narración Oral Atlántica que se está desarrollando en Galicia hasta el próximo día 9 de julio. ‘Guti’ es un habitual del encuentro gallego que este año celebra su décima edición con más de cuarenta artistas que ofrecerán casi un centenar de actuaciones en 24 municipios de la comunidad autónoma.

La primera función de Guti será este viernes, 1 de julio, en el Museo Municipal ‘Ramón María Aller Ulloa’ de Lalín donde compartirá con el público adulto sus ‘Historias del filandar’. Al día siguiente actuará en el Castillo de San Felipe de Ferrol con el mismo espectáculo y acabará su periplo por el Festival Atlántica participando en el ‘Vermú de cuentos’ programado para el domingo, 3 de julio, en A Estrada.

En ‘Historias del filandar’ Guti mezcla con acierto el romance y el cuento tradicional que se van salpicando así de la geografía, de la vida de las cocinas, de los trabajos del campo, de las historias de vida de cada informante, y de cada vieja que entra y sale del escenario de la mano de este zamorano. Este espectáculo funciona como un ejercicio de agradecimiento a quién le regaló el testimonio de un mundo oral, y aspira a ser, para quien escucha, una vuelta al tiempo feliz en el que la palabra del viejo era necesaria.

José Luis Gutiérrez García ‘Guti’ es gaitero, cantador, bailador y sobre todo contador de historias. Ha realizado una intensa labor de recopilación etnográfica en pueblos de Zamora, León y Salamanca. Su trabajo se centra en el uso de materiales recogidos directamente de narradores tradicionales, en su mayor parte ancianas y ancianos del mundo rural. Es habitual de los festivales de narración y colaborador en trabajos discográficos de grupos como Mayalde, Bajo Duero, la Ronda de Motilleja. Ha dirigido numerosos espectáculos sobre la tradición, también ha publicado artículos relacionados con la etnografía en revistas como El Filandar y colaborado en publicaciones especializadas.

Además de Guti, a lo largo de esos días se reunirán en Atlántica artistas internacionales como Carolina Rueda (Colombia), Victoria Siedlecki (Argentina), Claudia Fonseca (Brasil), Sofia Maul (Portugal), Vítor Fernandes (Portugal) o Estefânia Surreira (Portugal), pero no faltarán voces nacionales como las de Virginia Imaz (País Vasco) o Félix Albo (Valencia). El programa se completa con una nutrida nómina de contadores gallegos en consonancia con el arraigo que la tradición oral tiene en la comunidad: Quico Cadaval, Celso Fernández Sanmartín, Santi Prego, Paula Carballeira, Avelino González o Soledad Felloza, ésta última directora del festival, son algunos de los participantes de la décima edición.

Un mar de cuentos

A lo largo de estos diez años de vida, el Festival Atlántica se ha ido consolidando como uno de los eventos de narración oral más destacados del panorama nacional y un referente dentro de la lusofonía. Concebido con la vocación de ser un encuentro de voces e historias con perfil atlantista, cada año reúne en Galicia contadores de diferentes países cuyas orillas están bañadas por el océano Atlántico, aunque paulatinamente se han ido sumando invitados de otras regiones. Este año, por ejemplo, participa el valenciano Félix Albo en representación del Mediterráneo.

Una de las características del festival es su espíritu de deslocalización en todos los sentidos. Así, en el año 2017 inauguró el formato multisede que sacó las actuaciones de Santiago de Compostela y las empezó a repartir por todas las provincias gallegas. Siguiendo esta filosofía en esta edición habrá actuaciones en las localidades de Ferrol, Teo, Alfoz, Boiro, Cuntis, Dodro, Lalín, Mondoñedo, Mugardos, Pobra do Caramiñal, Ribeira, Outes, Sanxenxo, Ourense, Pazos de Borbén, Vigo, A Estrada, Campo Lameiro, Carnota, Chantada, Padrón, Paderne y Zas, además de Santiago de Compostela.

Este afán de deslocalización es también lo que impulsa a la organización del festival a programar en espacios diversos. Las historias de Atlántica se han contado en bares, auditorios, parques, centros escolares, hospitales, barcos, castros, pazos, calles, cementerios e incluso peregrinando en el Camino de Santiago. Otro de los rasgos distintivos es la diversidad de propuestas: cuentos en lengua de signos, sesiones con perros, paseando por la ciudad o historias susurradas al oído, entre otras. Atlántica es la constatación de que para que los cuentos sean posibles solo son necesarias la palabra y la escucha.