Afirman que «no hay ningún hecho que justifique una actuación tan egoísta e insolidaria»

Tras conocerse que el Alcalde de Moraleja de Sayago, Ángel Villamor, se ha vacunado contra el Covid saltándose todos los protocolos, los Concejales del Grupo Municipal Socialista Samuel Mayor y Ángel Gago exigen su dimisión como Alcalde y concejal del Ayuntamiento de Moraleja de Sayago.

El Partido Socialista Obrero Español afirma que no se puede consentir este tipo de actitudes «insolidarias», que demuestran «una grave actuación como representante de una institución pública, un episodio vergonzoso y caciquil y un evidente abuso de poder por el cargo que ocupa como Alcalde de Moraleja de Sayago».

Samuel Mayor y Fabián Gago lamentan además la actitud «arrogante» de Villamor, que no ha reconocido «las irregularidades cometidas» ya que ha justificado su actuación por su constante presencia en la residencia de la localidad a la que acude diariamente como un trabajador más estando en contacto con los mayores.

Los Concejales del PSOE afirman con rotundidad que «no hay ningún hecho que justifique saltarse la ley, que justifique una actuación tan egoísta e insolidaria como la de Villamor. El Alcalde de Moraleja de Sayago no puede interpretar las normas para su beneficio ni adaptarlas a sus intereses personales ni de sus familiares y allegados. Lo que ha hecho merece la reprobación de la ciudadanía, la dimisión de todos su cargos y, en su caso, el establecimiento de las responsabilidades legales a que hubiera lugar».

Por su parte el Secretario de Organización del PSOE de Zamora y Portavoz en la Diputación, Eduardo Folgado reitera la petición de dimisión y señala que «el Alcalde de Moraleja de Sayago pertenece a la formación Ahora Decide que debería exigirle de inmediato su dimisión porque ante este tipo de actos los partidos políticos y la sociedad debe reaccionar con tolerancia 0».

El PSOE ha advertido a todos sus cargos públicos representados en las instituciones que «deben dar ejemplo y respetar unas siglas con más 140 años de historia, que siempre han defendido el bien común por encima de intereses individuales. Este tipo de actitudes reprobables están muy alejadas de lo que demanda la sociedad de los cargos públicos de todos los partidos políticos, sindicatos y otras entidades que incumplan el protocolo de vacunación contra el Covid».