Asegura que pondrá en marcha toda la maquinaria municipal para «controlar» que la consejería de Sanidad cumple sus compromisos

El PSOE de Castilla y León pone condiciones para sentarse a negociar con la consejera de Sanidad y poner sobre la mesa las líneas básicas que deben seguirse a la hora de acometer la reordenación sanitaria de la comunidad.

La procuradora por Zamora Ana Sánchez apuntó este lunes que esas condiciones pasan por: aprobar la retirada del Plan de Aliste en Consejo de Gobierno, garantizar la apertura de los consultorio médicos con consultas presenciales y las mismas frecuencias que tenían antes de la pandemia y, finalmente, una dotación económica  y personal suficiente para la atención primaria.

Añadió que el PSOE controlará desde todos los frentes que la Junta cumple con los compromisos que ha asumido.

Sánchez atribuyó el éxito de la retirada del Plan Aliste a los vecinos de los pueblos que no han dejado de manifestarse, las plataformas ciudadanas, los sindicatos y el propio Partido Socialista.

Por el contrario, dijo, Alfonso Fernández Mañueco y Francisco Igea son, en estos momentos, «dos náufragos abrazados uno a otro para salvarse mientras hunden a la sanidad». De forma específica añadió que son «un peligro» para la sanidad que ha sufrido «un deterioro dramático».

El diputado nacional del PSOE, Antidio Fagúndez, apuntó que el fracaso del Plan Aliste se ha debido sobre todo al establecimiento de la cita previa sin dotar a los consultorios de los medios necesarios para que fuera efectiva.

De la misma manera, el procurador José Ignacio Martín Benito, denuncia el recorte de plantilla en el servicio de Neurología, que ha obligado a suspender citas no urgentes y atrasarlas hasta nueve meses, como le ha ocurrido a un paciente de Benavente, aquejado de un ictus, a quien el servicio ha dado cita para marzo del próximo año, reconociendo en la carta de citación que se debe al recorte de la plantilla.