El ayuntamiento de Rabanales critica el «abandono» de las empresas y el gobierno

El ayuntamiento de Rabanales (Fradellos, Grisuela, Matellanes, Mellanes, Rabanales y Ufones) ha presentado la campaña «pueblo apagado», con la que se pretende concienciar a la sociedad del abandono por parte del gobierno central junto con las operadoras de los pueblos de Aliste.

La colocación de carteles y la concienciación a través de las redes sociales son los medios con los que el Ayuntamiento hará saber a los vecinos y visitantes de la realidad de la situación. «Las telecomunicaciones son parte fundamental si queremos olvidarnos de la España vaciada, pero no vemos solución ni ayuda por parte de los realmente competentes que es el Gobierno de España», manifiesta el alcalde Santiago Moral quien recuerda que son constantes los cortes de conexiones, tanto en Internet fija como en la red de cobertura móvil y muchas las reclamaciones presentadas en la sede de Telecomunicaciones de Subdelegación del gobierno de España pero «pocas las respuestas o indicios de solventar el problema».

Desde la corporación manifiestan su profundo desespero y enfado y piden que se establezca una balanza en las ayudas. «Se está poniendo fibra óptica en pueblos de Zamora mientras otros no tenemos Internet para pasar las recetas electrónicas», expone.

Ya en septiembre de 2019, la actual corporación llevó al arbitraje de consumo a Movistar, responsable del abastecimiento de telecomunicaciones en el municipio, «ante lo cual se ha cerrado los ojos por parte del gobierno, también, se ha percibido el abandono con los reparto de fondos para el medio rural, ejemplo de ello es, que de los 137 pueblos donde se mejorará las instalaciones, ni uno solo corresponde a Sanabria y Aliste, las zonas con mayor déficit de conexión», relata Moral.

«Ya que nos abandonan, que los ciudadanos sean conscientes de ello. Es vergonzoso que el médico, secretario o farmacéutico se tengan que ir de las oficinas porque no tienen acceso a Internet, por no hablar de los comercios, fábricas, restaurantes o casas rurales que su día a día se convierte en un suplicio sin fin», añade.

Desde el Ayuntamiento, solicitan a la Subdelegación que medie en el reparto de fondos para hacerlo más equitativo y exija a las compañías un mínimo establecido en las concesiones que no se cumple en absoluto.

«Son varias las ocasiones que el secretario del Ayuntamiento ha tenido que reducir su jornada porque carece de conexión alguna, trámites importantes como solicitudes de subvenciones, licencias, comunicados no pueden hacerse en tiempo y forma debido a la falta de conexión. La farmacia, regentada por Javier Pérez, en muchas ocasiones ha tenido que comunicar a los vecinos que no puede tramitar su receta electrónica; los restaurantes ven muchos días inviables cobrar con datáfono, por no decir de la imposibilidad de dar a los clientes el servicio de wifi; las empresas micológicas han tenido que retrasar los pedidos por no poder comunicarse con proveedores, o los pedidos online; las casas rurales en muchas ocasiones han tenido problemas con huéspedes que no les ha llegado la reserva; durante la pandemia, el teletrabajo podía haber sido una posibilidad de futuro para el municipio pero se ha perdido completamente; la oficina virtual de turismo creada inútilmente dado que los visitantes no pueden acceder; son muchos de los ejemplos que acompañan a los vecinos del municipio día a día y la contestación del Gobierno se basa en tramitar una queja a una compañía que hace caso omiso a la demanda», cuenta.

Los carteles que se han puesto por todos los pueblos del municipio quieren servir como crítica ante esa «pasividad» del gobierno para exigir una buena conexión. Unos carteles que en los que se puede leer: «el pueblo al que accede está apagado o fuera de cobertura en estos momentos» seguido de un móvil anulado y la frase » gracias al Gobierno de España» .

«Son muchas las reuniones del ayuntamiento con Subdelegacion desde junio de 2019 que se puso en manifiesto y ninguna la medida adoptada por la institución gubernamental», reitera el alcalde.