Las naranjas solo consiguieron ganar un cuarto, y quedan a la espera del resultado de Ardoi para saber si se pierde el liderato

Mal inicio de año para el Recoletas Zamora. El cuadro de Ricardo Vasconcelos viajó hasta tierras andaluzas para medirse a Unicaja Mijas, rival de la zona baja, pero que como ya se advirtió en la previa, contaba con caras nuevas y era un rival peligroso porque ha puesto carne en el asador para salir de ahí abajo.

Saltaron mejor las de Ricardo Vasconcelos a la pista. De hecho, mostraron su envergadura en los primeros impases, dominando el juego, y lo más importante, dominando el marcador. Aunque los golpes se alternaban, las zamoranas mantuvieron el ritmo, y consiguieron irse por delante (14-19).

Pero a partir de ahí, se esfumó el acierto. Las malagueñas poco a poco fueron tomando el pulso del encuentro, y superaron en todo a las naranjas. Prueba de ello son los números. 18-11 fue el parcial del segundo cuarto, es decir, a solo un punto por minuto, un bagaje bastante pobre que supuso la ventaja local al descanso (30-28).

En la segunda mitad, el Recoletas volvió a salir mandón en los primeros compases de la segunda parte. Isa Latorre acertó desde el triple y Edowo empezó a crecerse, pero poco duró la alegría. Unicaja Mijas volvió a retomar el duelo, logró un parcial de 11-0 y alcanzó la ventaja máxima de partido, con ocho puntos de diferencia. Es ahí cuando el equipo empezó a abusar del tiro exterior, una solución que no funcionó. Y a falta de diez minutos, ya pintaban bastos (51-44).

Una situación que se terminó de confirmar en el último cuarto. La diferencia en las canastas era evidente: Mijas anotaba en todas, y el Zamarat se mostró errático en las acciones más claras. Al final, un 67-55 que deja al Zamarat con la primera derrota del 2024 y con el liderato en el aire.

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