Los rojiblancos pasaron por encima de un cuadro local con la cabeza claramente en otro sitio (1-4)

Plácido triunfo del Zamora en el Francisco de la Hera de Almendralejo ante una Unión Deportiva Extremadura que agoniza como institución. Los de Yago Iglesias realizaron el mejor partido de la temporada ante un rival que cuando saltó al terreno de juego, ya perdía 0-2 ante un Zamora que se desquitó la sequía goleadora que arrastraba.

El técnico gallego cambió casi por completo el once, metiendo a Xisco Campos y Cordero en el centro de la zaga, dando los laterales a Parra y Jon Rojo. Por delante, volvió a apostar por un 4-2-3-1 con Julián Luque y Juanan como pareja de baile, la banda diestra para Javi Navas, la izquierda para Kepa Vieites y arriba con Mario Losada. Por segundo partido consecutivo, Iglesias descartó la doble punta, optando más por fortalecer una zona de enganche que hoy sí dio sus frutos con el asturiano Jorgín.

Porque con una ocasión y media, el Zamora ya iba con dos goles de ventaja. Primero fue Cordero, apenas pasado el primer minuto, que remató en área pequeña una segunda jugada de un córner que no acertó a despejar la zaga de los de Almendralejo. Y segundo, una triangulación de libro entre Julián Luque, Jorgín y Losada, terminó con el remate de este último que dejaba el partido visto para sentencia.

Los zamoranos pudieron matar en más de una ocasión, pero optaron por resguardar la ropa, ya no solo por amarrar el resultado, sino por evitar cansancio y prevenir lesiones ante un rival que, siendo superado, podría optar por un juego más brusco para frenar el “vendaval” de los zamoranos.

No fue así, y tras el tiempo de asueto, Carlos Parra dibujó un golazo, ajustando al palo largo un disparo desde fuera del área tras recorrer alrededor de 40 metros con el balón. Y no fue el último. Una salida en falso de Pedro, el meta local, terminó con el segundo tanto en la cuenta personal de Mario Losada, que aprovechó la mala situación del portero para ajusticiar con un amplio 0-4 faltando aún 25 minutos para la conclusión.

El tanto de la honrilla local llegó por parte de Musa, que remató a placer un envío a balón parado desde la izquierda, y puso así el resultado definitivo en el electrónico de un Francisco de la Hera vacío, triste y frío que no acompañó a un cuadro azulgrana que sufre a nivel institucional la cara amarga del fútbol moderno.