El equipo rojiblanco compitió durante la primera parte y sucumbió en la segunda ante una Real que demostró querer la Copa

En una noche de niebla cerrada, el Zamora no pudo repetir la gesta del 2005 ante la Real Sociedad. Los rojiblancos, que probaron cosas de cara al domingo, donde realmente está la finalísima para los de Yago Iglesias, aguantaron los primeros 45 minutos y cayeron ante una Real Sociedad que pisó el acelerador en la segunda.

Con la vuelta de Jon Villanueva a la portería, de Garay y Espejo en los laterales, Xisco en el centro de la zaga con Astray, una pareja de baile con Luque y Carlos Ramos, dando las bandas a Dani Hernández y Baselga, y volviendo a la doble punta con Dieguito y Adri Herrera, el Zamora salió bien plantado y buscando la contra frente a una Real Sociedad aturdida por la niebla. Con un Diego Hernández excelso en el juego sucio, el ariete charro permitió a los rojiblancos un oxígeno en ataque que provocó llegadas peligrosas. En una jugada de balón largo, una mano de un jugador realista en la frontal trajo la ocasión más clara del Zamora. El disparo de falta de Carlos Ramos salvó la barrera y rozó la escuadra en la más clara.

Tras el tiempo de asueto, Imanol Alguacil dio entrada a pesos pesados como Oyarzábal, y el equipo lo notó. Guridi, en posición dudosa, adelantó a la Real a los pocos minutos. Minutos más tarde, fue Turrientes el que sentenció el choque tras un buen balón atrás desde la izquierda. A pesar de que dos jugadas antes el Zamora había enviado un balón a la madera, el partido quedó visto para sentencia tras el 0-2.

Una sentencia que sería definitiva con un gol de Mikel Oyarzabal en el tiempo de alargue, tras un balón a la espalda que permitió a Portu cedérsela al talentoso mediapunta. Con el 0-3 finalizó un partido en el que el Zamora volvió a competir ante un grande, y sirvió para que una afición pudiese disfrutar de jugadores de primer nivel, después del trago largo de Tercera.

Tras la Copa, llega lo realmente importante: el domingo, 17:00 horas, frente al Real Valladolid Promesas, en lo que será una prueba de fuego para la continuidad de este Zamora en la complicada 1 RFEF.