El gol de Baldrich en la última jugada del duelo sirve para sumar tres puntos fundamentales

El Zamora no convence pero sí vence. Y volver a sumar de tres es lo más importante para un equipo que parece haber vuelto a encontrarse con la efectividad. Y eso que la de hoy no era visita fácil ni mucho menos para los rojiblancos: tocaba jugar en el temido O Vao frente a un Coruxo que traía una trayectoria envidiable.

Las múltiples bajas no dejaron muchas cábalas en el once, con Nico Delmonte por delante de la defensa supliendo a Juanan, con Roger Marce supliendo a Joel Priego, y con Cañizo en punta, tras marcar el gol la pasada semana ante el Compostela. También repitió Carlos Ramos, tocado físicamente, y la defensa fue la misma que en jornadas anteriores.

Y la verdad es que el Zamora salió mal. De hecho, el Coruxo pudo adelantarse hasta en tres ocasiones, con disparo de Dani Vidal, Davo y Añón, que se encontraron con un Fermín Sobrón sensacional. El riojano ya no pudo evitar el gol en la cuarta ocasión, con un disparo desde 20 metros de Dani Vidal que se fue a la madera, y que el rechace, en posición dudosa, fue aprovechado por Davo para marcar el 1-0.

Tras el mazazo, al Zamora le costó encontrarse. Los rojiblancos empezaron a ser imprecisos, y el Coruxo tuvo opciones para matar el duelo. Pero cuando un equipo perdona, lo suele pagar. Y eso fue exactamente lo que ocurrió, porque con media ocasión, el equipo de Movilla sacó petróleo. Una jugada enrevesada, acabó en las botas de Roger Marcé. El catalán, con poco ángulo, y a pierna cambiada, disparó para toparse con un despeje al centro del portero, que aprovechó Cañizo para empatar.

Complicado sacar más con menos. El descanso sirvió para lavarle la cara a un Zamora que ofreció una pobre imagen en la primera parte, pero que mejoró en la segunda, aunque bien es cierto que las mejores ocasiones fueron para los gallegos. Un remate de Añón que sacó Bolo cuando se colaba, y un remate por encima del larguero de Davo fueron las de un Coruxo que buscó la victoria.

Por contra, al Zamora le costó generar, y un remate de Bolo, aprovechando un balón parado de Dani Hernández, pudo suponer el 1-2, pero entre el portero y el palo lo evitaron. Cuando sí llegó el premio fue en la última, en el minuto 94. Un centro con música desde la derecha de Parra, encontró la cabeza de Baldrich. El catalán, que se pone pichichi, mando el balón a la jaula y llevó el delirio a un Zamora que suma tres puntos de oro.

Ahora, el equipo llega con la moral por las nubes para enfrentarse a los dos gallitos del grupo: Ourense y Pontevedra. El primero, el domingo a las 17:30 horas frente a los ourensanos, y en quince días, la visita del año, a Pasarón, a las 17:00 horas.

 

 

 

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