Los rojiblancos tiran el partido en la segunda parte y sufre la primera remontada de la temporada en la última jugada

El Zamora hizo la tradicional «zamoranada». Tras ganar al Pontevedra haciendo un partido de resistencia, los de Movilla fueron incapaz de mostrar su mejor versión ante el filial gallego, que, poco a poco se metió en el partido, y terminó por desquiciar a los rojiblancos, que se fueron de vacío tras perder en la última jugada del duelo.

Repitió Movilla todo el once inicial salvo la entrada de Julen Castañeda, que fue suplente en la jornada de hoy. El Zamora fue mucho mejor en la primera parte. En el primer minuto, Joel Priego dio una pelota al larguero, en la siguiente jugada, Cañizo remató un centro de Diego Aguirre que paró el portero. Y en la tercera, Fermín la pone, Cañizo prolonga, y Mancebo define con maestría. El 1-0 era el premio a un inicio realmente bueno.

A partir de ahí, el partido se durmió. Los rojiblancos no sufrieron y el Deportivo Fabril fue creciendo, aunque sin ocasiones claras, más allá de un disparo de Mati Castillo que se estrelló en el lateral de la red de Fermín Sobrón. Poco más paso hasta el descanso.

En la segunda parte, el Zamora volvió a salir en tromba, y primero Dani Hernández, que estrelló en el portero un centro de Parra, y un tiro de Carlos Ramos en la frontal que sale rozando el palo. Y se esfumó. El Fabril empezó a salir de la cueva, y empezó a tener oportunidades, especialmente una de Marotías, que lanzó por encima de larguero.

Con el partido controlado de nuevo, un error garrafal de Carlos Ramos, dando un pase atrás innecesario, dejó en un mano a mano a Mati con Fermín. El ariete gallego definió perfecto ante Fermín Sobrón para llevar el empate y levantar los primeros silbidos de la grada.

Con el 1-1, hubo un capítulo más en el episodio de la desgracia. Un balón dividido en el que no se hablan Bolo y Luismi provoca que ambos centrales choquen, dejando al atacante gallego en el mano a mano con Fermín. Fuera de posición, el portero cortó con la mano la pelota, lo que supuso la expulsión del riojano. Con 15 minutos por delante, el Zamora decidió resguardarse en minoría.

Y lo pagó caro. Tuvo dos Luis Rivas, ambas tras romper en velocidad, pero finalmente llegó el tanto del Depor. Un remate de Diego Vilán a pase de la muerte significó el 1-2 en el minuto 97, y el Zamora se lleva una derrota merecida, en el que pudo matar al Depor B en la primera parte, pero acusó la falta de ambición.

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