El subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, pone de relieve en la celebración del día de la Policía las 1.163 mujeres asesinadas desde el año 2003

La Policía Nacional celebra la festividad de los Ángeles Custodios y lo hace con un acto en el teatro Ramos Carrión en el que se han entregado diferentes condecoraciones.
El subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, ha realizado un discurso solo con dos cifras, ambas alusivas a la violencia de género: Desde el año 2003 han sido asesinadas 1.163 mujeres en España y en lo que va de año se contabilizan ya 33 víctimas mortales. Esas cifras siguen invalidando nuestro crecimiento como sociedad. “Vivimos en una era digital, presumimos de ser una sociedad avanzada y moderna, pero mientras exista la violencia de género nos alejamos de ese objetivo”, afirmó ante los medios de comunicación minutos antes de iniciar su discurso.

De la misma forma, mencionó Blanco el crecimiento de los delitos informáticos. “Hay una nueva forma de delinquir; cada dispositivo es un cepo, capa aplicación nueva puede ser una trampa y cada procedimiento on line una amenaza”. Frente a ello, es necesario, añadió, “mucha cualificación y la Policía Nacional está muy formada para dar respuesta a estos nuevos tipos de delito”.

Frente a esos nuevos delitos, que están en crecimiento en Zamora, hay otro tipo de hechos delictivos que apenas se dan en la provincia. El comisario jefe, Guillermo Vara, reconoció que el año pasado no se registró ningún delito de odio y en el ejercicio pasado solo uno “de carácter leve”, con insultos.

Zamora sigue siendo una ciudad segura, un objetivo en el que es fundamental no sólo la concepción de familia que hay dentro de la comisaría, «que permite tener la maquinaria engrasada en todo momento», sino también la colaboración ciudadana y la cooperación con el resto de cuerpos y fuerzas de seguridad y con la Guardia Nacional Republicana de Portugal. «La seguridad ciudadana no se nota hasta que se pierde», precisó Blanco.
Guillermo Vara agradeció en su discurso la colaboración de los ciudadanos con la Policía Nacional porque «la seguridad es un ámbito compartido, obligación de toda la sociedad».