En el plano competitivo sobresalía la figura de Gabriel Ochando

El plano deportivo pasó a un segundo escalón este fin de semana en el seno del Zamora Enamora de ciclismo. Lo que parecía que iba a ser un domingo de celebración con el podio de Gabriel Ochando en Valladolid, en una nueva cita de la Copa de España, quedó empañado por la gravísima caída sufrida unos instantes antes por Pau Torrent.

La Clásica Valladolid-Memorial Ángel Lozano llegaba a su desenlace. La velocidad y la tensión estaban muy presentes, como siempre en el final de una prueba ciclista, produciéndose una aparatosa. El ciclista del conjunto zamorano Pau Torrent se llevaba la peor parte al golpear de manera muy dura contra una farola. Rápidamente era atendido por las asistencias médicas de carrera y trasladado al hospital de Valladolid con un pronóstico grave.

“Ha sido uno de los días más complicados de digerir de mi vida”, así resumía lo vivido Manuel Campesino, manager del Zamora Enamora. “Veníamos de pasar un extraordinario viernes con la presentación del equipo en Zamora. El nivel de los chicos es excelente y es lo volvieron a demostrar en Cuéllar y Valladolid. Parece que todo va perfecto, pero de pronto pasa esto y te das cuenta que nada de eso importa. Ahora lo único en lo que nos tenemos que centrar es en Pau y en su familia, y apoyarles en todo lo que sea necesario”.

Alcanzada la media noche, tras varias horas de operación, los médicos, que realizaban una extraordinaria labor, confirmaban que Pau se encontraba estable dentro de la gravedad. “Las próximas horas van a ser muy importantes en su evolución dentro de la UCI, pero está claro que las noticias que nos han dado los doctores han sido buenas y esperanzadoras. Quiero aprovechar para agradecer a toda la gente que a través de mi teléfono personal o a través de las redes sociales del equipo ha querido mandar ánimos y se ha interesado por el estado de Pau. La verdad que ha sido algo que nos ha emocionado muchísimo”, concluía el propio Manu Campesino.

En el plano competitivo sobresalía la figura de Gabriel Ochando. El madrileño se aupaba al podio pucelano al ser tercero en el sprint que resolvió esta quinta fecha de la Copa de España élite y sub-23. Ochando se quedaba a las puertas de la gloria en Valladolid, y es que tan solo media rueda le separaba del triunfo. Este tercer puesto se enlaza con el triunfo conseguido hace dos semanas en el Memorial Valenciaga por parte de David Domínguez, firmando el Zamora Enamora un sobresaliente mes de abril.

Mientras, en Cuéllar era Jorge Gálvez el que se erigía como protagonista de la Clásica de la Chuleta, después de estar todo el día escapado siendo alcanzando por el pelotón dentro de los últimos 10 kilómetros. Su combatividad se veía premiada al subir también al podio como ganador de las metas volantes de la histórica carrera segoviana. El notable domingo lo completaba el jovencísimo Samuel Fajardo, que en su primer año en la categoría conseguía hacerse con la victoria entre los sub-23 del madrileño Memorial Antonio Suárez de Corpa.

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