Destaca el “daño moral” que ha supuesto conocer que estaba asesorando al exjefe de Parques y Jardines

El alcalde de Zamora, Francisco Guarido, no ha dudado a la hora de lamentar el “enorme perjuicio” que supone para el Ayuntamiento la actitud del interventor del consistorio.
Guarido no ha ocultado el “daño moral” que ha supuesto conocer después de las investigaciones efectuadas por la Policía y por los funcionarios de la casa que el interventor asesoraba al exjefe de Parques y Jardines, contra el que se sigue un proceso por presunta corrupción.

Un daño que no solo es moral, sino que trasciende y también se extiende a la propia actividad municipal dado que “mientras el equipo de gobierno tiene que estar ocupado en estos asuntos, no puede trabajar en otros proyectos”.

No ha ocultado el alcalde la decepción que supone que el interventor, en lugar de investigar y ayudar en el esclarecimiento de las presuntas actividades irregulares del exjefe de Parques y Jardines, se haya dedicado en los últimos tiempos a “entorpecer” el trabajo de la Policía y del resto de funcionarios del consistorio.