Se crearon originalmente para separar terrenos ganaderos y agrícolas y son un aporte extra de biodiversidad

En el año 2018 la UNESCO declaró los muros secos como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, estos muros se caracterizan por ser construcciones limpias, siendo la propia piedra el material utilizado. Estos muros se crearon originalmente para separar terrenos ganaderos y agrícolas y son un aporte extra de biodiversidad.

Debido a su sistema de construcción entre sus oquedades ofrecen refugio a numerosas especies y les permiten transitar por ellas. Además, se crean hábitats propicios para el desarrollo de numerosas plantas de ambientes rocosos.

Desde el punto de vista humano servían de refugio contra el viento y la lluvia y está demostrada su eficacia como cortafuegos.

Los muros secos en la zona de Sanabria al igual que otros espacios naturales se ven amenazados por la construcción de un parque fotovoltaico en el término municipal de Cobreros y que afectaría a más de un millar de fincas y 300 hectáreas de terreno.

Esta iniciativa está enmarcada dentro del Proyecto Libera y desarrollada por voluntarios de La Asociación y Club Montañismo Sanabria.