Calles y parques de buena parte de la ciudad vuelven a parecer nevados gracias a las nieblas engelantes

La capital zamorana se ha levantado este jueves de nuevo teñida de blanco. Esta vez no ha sido una nevada la responsable, sino una cencellada espectacular que por momentos parecía recordar a los peores momentos vividos durante el paso de la borrasca Filomena.

Aceras, parques, calzadas, todo a primera hora de la mañana están cubiertas de una fina capa de hielo. La combinación de las bajas temperaturas, al menos cinco grados bajo cero, y una espesa niebla, han provocado este peculiar fenómeno.

Curiosamente, la cencellada no ha afectado a toda la ciudad por igual. La zona más afectada ha sido la más cercana al río en el entorno de La Aldehuela, la Avenida Cardenal Cisneros hasta Tres Cruces, Las Viñas,, Tres Arboles, Arapiles, y el parque León Felipe.