Joaquín Lorenzo, gerente de la Estación de Servicio Losada Avenida: “Nuestros proveedores tienen hielo pero no dan abasto a repartir”

Los principales puntos de venta de hielo en la provincia de Zamora, como gasolineras y supermercados, sufren ya las consecuencias de lo que este verano se ha venido a denominar «la crisis del hielo». Por ahora, en los congeladores de estos establecimientos hay bolsas de hielo para abastecer la mayor parte de la demanda, pero hay cierto recelo entre vendedores y clientes por lo que pasará dentro de unos pocos días, cuando peñas y grupos de jóvenes se lancen en masa a comprar grandes cantidades de hielo coincidiendo con las fiestas patronales en muchos pueblos cercanos a la capital.

Por el momento, aseguran desde los principales puntos de venta, hay hielo, pero empiezan a imponerse algunas restricciones, como la limitación de una o dos bolsas por cliente, con el objetivo de repartir al máximo las existencias entre todos los zamoranos.

Joaquín Lorenzo, gerente de la Estación de Servicio Losada Avenida, un punto de venta destacado de hielo por su situación céntrica, ha compartido su punto de vista con este medio respecto a la crisis del hielo que afecta ya a Zamora. «Más que un problema de existencias, creo que es un problema de distribución, las empresas proveedoras no dan abasto a repartir hielo».

Lo cierto es que la demanda de bolsas de hielo no ha parado de crecer en las últimas semanas. «Si antes vendíamos 100 bolsas, ahora vendemos 150… y el número no para de aumentar» señala Lorenzo.

Joaquín afirma “yo he llamado a empresas de Zamora y me han dicho que tienen hielo, pero que no lo pueden traer”, este apunta que si el problema fuera una subida en los costes de producción, los precios habrían subido, pero no habría disminuido la producción.
“Al incrementar la venta, si el hombre que reparte sigue teniendo una furgoneta, no da abasto” ha señalado.

Trabajadores de la empresa Cubers, principal proveedor de esta gasolinera, han manifestado los problemas que están teniendo para abastecer a todos sus clientes. «Está la gente como loca comprando hielo, es una auténtica barbaridad».

Las perspectivas no son buenas y tanto en supermercados como en gasolineras y otros puntos de venta temen que la «crisis de hielo» se agudice en los próximos días. Habrá, han subrayado, «menos hielo y más caro», debido al continuado aumento de los costes de producción y reparto.