El presidente de la Diputación considera injustificable que la institución provincial tenga que “cofinanciar las promesas electorales” de Pedro Sánchez

El presidente de la Diputación, Francisco Requejo, ha anunciado este viernes que la institución provincial “se va a mojar” en el proyecto de Montelarreina y respondiendo a la invitación del Gobierno para que participe económicamente en su recuperación va a aportar cinco millones de euros para acelerar su rehabilitación como campamento militar.

Una aportación que tiene como objetivo principal presionar al Gobierno para que Montelarreina “salga adelante” dada la difícil situación por la que atraviesa la provincia. “Zamora no puede esperar más” ha subrayado.

El presidente provincial, de todas formas, no ha ocultado su malestar con el Gobierno y el hecho de que tenga que ser la Diputación la que dé un paso adelante y anuncie una inversión de cinco millones de euros para acelerar el proyecto. Es incomprensible, ha dicho, que la Diputación tenga que “cofinanciar una promesa electoral” de Pedro Sánchez”.

Los servicios técnicos de la institución están analizando cómo se realizará la operación desde el punto de vista financiero, aunque todo apunta a que se pedirá un crédito a caja Rural a pagar en 20 años en cómodos plazos.

La oferta se ha hecho púbica en rueda de prensa, debido a que, al igual que ha ocurrido con la entrevista con RENFE para abordar las condiciones de reapertura del denominado «Tren Madrugador», la Secretaría de Estado de Defensa ha cancelado la reunión prevista para el día 21 de junio y en la que también iba a participar el alcalde de Toro, Tomás del Bien. Tanto el presidente como el vicepresidente primero manifestaron que la cancelación de las dos entrevistas «no parece que sea una coincidencia».

Precisamente José María Barrios abundó en estas críticas asegurando que «ya no hay excusas de que las instituciones no se implican. La Junta de Castilla y León tiene aprobada una cantidad para Montelarreina en sus presupuestos… pero el Gobierno no escucha, no recibe y la sociedad zamorana sí tiene voz y tiene que ser escuchada», señaló el vicepresidente primero.