El denunciado cazaba en un lugar en el que no estaba autorizado para realizar esperas nocturnas

La Guardia Civil, consciente de la especial importancia que para el conjunto de los ciudadanos y su seguridad tiene la protección de la naturaleza, protege con su presencia zonas de riqueza e interés ecológico y medioambiental, garantizando el derecho de los ciudadanos a disfrutar de un medio ambiente adecuado, así como del deber de conservarlo, vigilando y haciendo cumplir la legislación relacionada con la protección de la naturaleza.

En el caso que nos ocupa, en la madrugada del día 12 de septiembre, una patrulla identifica a los ocupantes de un vehículo que transitaba de madrugada por un camino agrícola de la localidad de Santamaría de Valverde.

A uno de sus ocupantes, se le localiza un rifle, el cual lleva incorporado una mira telescópica, puntero laser y una linterna, y el cargador del rifle que, conteniendo cartuchos del calibre 300, estaba listo para su uso.

Comprobada la documentación en referencia al arma localizada, el denunciado presenta autorización para la participación en esperas nocturnas, no coincidiendo los lugares autorizados para el ejercicio de la caza.

Por los agentes actuantes, pertenecientes al Puesto de la Guardia Civil de Tábara, se procede a la intervención del arma empleada (rifle calibre 300), confeccionando un acta en referencia al modo, lugar y medidas de seguridad de transporte del arma, así como medios empleados (fuentes luminosas) y cazar fuera del punto establecido en la autorización de la espera nocturna, que es remitida a la autoridad competente.