Condiciona la desescalada a que baje la incidencia y entonces planteará otras medidas como el cierre perimetral por provincias o la restricción de aforos

La Junta de Castilla y León no permitirá que la hostelería retome la actividad hasta que no baje la incidencia del virus en la comunidad y ha comunicado a los hosteleros que se olviden del puente de diciembre.

Tras la reunión mantenida este lunes con el vicepresidente Francisco Igea y los consejeros de Fomento, Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones,  el de Economía y Hacienda, Carlos Javier Fernández, la de Empleo e Industria, Ana Carlota Amigo, y el de Cultura y Turismo, Javier Ortega, los representantes de los hosteleros se mostraron “decepcionados” por la intención manifestada por la Junta de prorrogar el cierre de los negocios más allá del 3 de diciembre.

La Junta condiciona la apertura de los negocios a que baje la incidencia del virus por debajo de 200 casos por cada 100.000 habitantes, algo que parece difícil de conseguir para entonces a la vista de los datos actuales. Cuando se retome la actividad en el sector, se iniciará una desescalada en la que la Junta contempla el cierre perimetral por provincias, la restricción de un tercio del aforo en los locales o la apertura solo de las terrazas.

Los hosteleros no han conseguido las ayudas económicas directas que esperaban. Según distintas fuentes, la Junta ha pedido a los empresarios que evalúen las necesidades para poner analizarlas.