Piden que el presidente del consorcio provincial abandone su cargo y le culpan de poner en peligro las vidas de los bomberos y de los ciudadanos

La guerra interminable que enfrenta a parte de los bomberos del consorcio provincial con los responsables del mismo ha vivido este viernes otro capítulo. Esta vez han sido los bomberos y cabos los que han salido al paso de las declaraciones efectuadas hace unos días por el presidente del Consorcio Provincial, José Luis Prieto Calderón en las que negaba las malas condiciones del material y del servicio y atribuía todas las protestas a una guerra sindical.

Este viernes los bomberos han vuelto a insistir en las malas condiciones en las que prestan su trabajo y han pedido la dimisión de Prieto Calderón al que hacen responsable de poner el peligro la vida de los propios bomberos y de los ciudadanos.

En primer lugar los bomberos han negado que sus quejas tengan un origen de carácter sindical o político. “No somos políticos, no tenemos que embaucar a los ciudadanos con mentiras para seguir en el puesto cuatro años más” han señalado.

Los bomberos han expresado su preocupación por asuntos como el estado de los vehículos o los materiales con los que trabajan. “Nos preocupan pensar que con los vehículos obsoletos que tenemos no vayamos a llegar a tiempo a un incendio o un accidente, o que una cuerda caducada se rompa cuando estamos a 15 metros de altura, o que una herramienta para excarcelar falle por falta de mantenimiento”.

Gabriel Sánchez, del parque de Rionegro, ha negado que la ropa en mal estado que utilizan tenga que ver con un mal mantenimiento. “Está en mal estado de trabajar, y solo pedimos que la cambien”.

Juan Antonio Borrego, otro bombero, ha recordado como al inicio de la pandemia tuvieron que desinfectar equipos y lugar de trabajo por sus propios medios. “Teníamos que llevar la lejía de casa”.

Respecto a la negativa a trabajar en el incendio de Cobadú, los bomberos del consorcio han explicado que para atender a ese siniestro tenían que dejar abandonada su zona de influencia y como llegaron con un retraso de una hora a siniestros ocurridos en su comarca.

Además, han explicado como los bomberos de la capital acudían con un camión perfectamente equipado en grupos de seis y ellos se veían obligados a intervenir con un vehículo obsoleto con una dotación de solo dos bomberos.

Han denunciado los bomberos problemas de caducidad con equipos tan básicos como los equipos de respiración autónoma o las mascarillas. Han recordado el caso de cuatro extintores que llevaban caducados desde abril 2017 y que se han renovado en 2020. Han hecho mención los bomberos también a las escaleras, “algunas hasta les faltan peldaños”, y tienen “desperfectos importantes”.

Todos los bomberos se han reafirmado en su críticas anteriores para asegurar finalmente que el presidente del consorcio lleva “14 meses poniendo en peligro a bomberos y ciudadanos” por su mala gestión.