Desde la organización hacen un llamamiento a la gente joven para que se haga voluntaria

La Presidenta de Manos Unidas en Zamora, Milagros Morata, junto con el Vicario de Pastoral Samaritana, Antonio J. Martín de Lera, han presentado esta mañana la Memoria del año 2020 de Manos Unidas. Un año marcado por la pandemia de la Covid-19 que influenció toda la acción de la organización.

“El año pasado fue un año muy difícil en el que fue necesario buscar otras formas de hacer proyectos y apoyarlos desde Zamora”, ha expresado Martín de Lera.

Hasta el inicio del confinamiento, desde Manos Unidas se pudieron llevar a cabo una serie de proyectos guiados por el lema “Quien más sufre el maltrato del planeta no eres tú” con el objetivo de denunciar las consecuencias del deterioro del medio ambiente en las personas más vulnerables. Sin embargo, el estallido de la crisis sanitaria alteró las actividades programadas y la forma de trabajar lo que ha repercutido en un menor número de ingresos.

La Delegación de Zamora de Manos Unidas ha participado en cuatro proyectos: la mejora de la calidad de la enseñanza primaria en Senegal con un importe de 28.190 euros, el apoyo a la producción hortícola sostenible de una cooperativa femenina en Boghé aportando 39.667 euros, la mejora de la atención médica infantil en Makunka con un importe de 27.593 euros y la mejora de las condiciones educativas de niñas tribales en Majhapara aportando 35.012 euros.

Además, se han llevado a cabo dos proyectos cofinanciados con la Junta de Castilla y León: el impulso a la producción agroecológica en Djinaky y otro proyecto de diversificación productiva en Perú.

La Presidenta de Manos Unidas en Zamora, Milagros Morata, ha precisado que en la provincia hay alrededor de 7.000 socios, los mismos que años anteriores. No obstante, ha puesto en valor el aumento de donativos de particulares recibidos una vez que se ha podido reabrir la delegación.

Por último, Morata ha hecho un llamamiento a la gente joven para que se haga voluntaria de Cáritas.