Los populares propusieron una declaración institucional en contra de la Dictadura en Cuba que el equipo de gobierno no apoyó

El Grupo Popular en el Ayuntamiento de Zamora ha lamentado que, en el día de ayer, y durante la celebración del Pleno en el Consistorio de la capital, Izquierda Unida no quisiera sumarse a una Declaración Institucional en contra de la Dictadura cubana.

«Es una lástima», ha explicado la portavoz popular Mayte Martín Pozo, «que Guarido y su grupo de concejales sigan mostrando su apoyo a una dictadura que es la más longeva de América Latina. Desde 1959 el pueblo cubano vive sometido a un régimen militar de partido único. A la ausencia de libertades, la negación del pluralismo político y la vulneración permanente de los derechos humanos se le une un modelo económico que provoca una crónica escasez de alimentos y medicinas. En este contexto, la pésima gestión de la crisis sanitaria del COVID ha acentuado el malestar político y social en la isla».

Los populares han expresado que «las manifestaciones espontáneas y pacíficas en San Antonio de los Baños y Palma Soriano se han extendido por toda la nación mostrando el deseo de cambio de una sociedad que no quiere seguir soportando que todo siga igual. Y desde España, desde todos los rincones de nuestro país, se debe mostrar el apoyo a los cubanos y sus ansias de libertad».

“Estas posturas radicales del Ayuntamiento de Zamora”, a juicio de los populares, «nada tienen que ver con el pensamiento y el sentimiento que existe en la ciudad. Son posiciones alejadas del deseo de democracia y de libertad, aunque ya sabemos que el comunismo es completamente opuesto a cualquiera de esos dos conceptos».

Desde el Grupo Popular se ha recordado que la declaración institucional pretendía mostrar su profunda preocupación por la situación de los Derechos Humanos en Cuba; expresar su firme rechazo al llamamiento al «combate» de Miguel Díaz-Canel y pedir el cese de la violencia injustificada y las detenciones arbitrarias por parte del Gobierno; sumarse al llamamiento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que el Gobierno de Cuba «cumpla con sus obligaciones con los Derechos Humanos, en particular el derecho a la protesta»; y apoyar una transición pacífica a la democracia en la que todo el pueblo de Cuba pueda decidir en libertad su futuro político sin injerencias externas y que se levanten las restricciones económicas que siguen dificultando el desarrollo económico del pueblo cubano.

En definitiva, los populares han manifestado que «es patético que Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Zamora sea tan valiente con los dictadores ya fallecidos y olvidados y tan sumiso y cobarde con aquellos que siguen vivos».