Guardia Civil y autoridades provinciales tratan de aclarar las razones que han movido a cientos de personas llegadas de toda Europa a concentrarse en Argusino. Agentes de la Guardia Civil montan un dispositivo de vigilancia en la zona.

En las orillas del embalse de Almendra, junto a la ermita de Argusino, ha empezado a formarse una concentración de caravanas y camiones, cerca de 500 dicen los vecinos, que han llegado desde ayer.

Nadie conoce muy bien las razones de esa reunión espontánea integrada por caravanistas procedentes de Portugal y con participantes de distintos países de Europa como Francia o Bélgica.

Los participantes están montando varios escenarios y hay también vehículos distribuidores de comida, lo que hace pensar que se puede tratar de un concierto o un festival, a la manera de otros que se están celebrando en distintos puntos de España. Sin embargo, en este caso, no había nada previsto ni anunciado.

La Guardia Civil se ha desplazado hasta la zona para tratar de esclarecer las razones de la reunión y comprobar si disponen de los permisos necesarios. No está claro si están asentados en terreno público o las orillas del embalse corresponden a Iberdrola, algo que se tratará de esclarecer en las próximas horas. Por el momento, agentes de la Guardia Civil han montado ya en la zona un dispositivo de vigilancia para evitar daños en el entorno y también controles de alcohol y drogas en los accesos al recinto.

Los vecinos del entorno han manifestado su preocupación por la situación que puede generar la concentración espontánea de participantes, tanto por el deterioro del entorno, como por el peligro de incendios o la seguridad general de quienes asistan a la fiesta que, según algunos caravanistas, no se iniciará hasta mañana.

No han sabido dar una estimación del número de personas que se pueden concentrar, aunque señalan que el medio millar de vehículos que hay hasta el momento en las orillas del embalse es solo “una avanzandilla” de lo que puede llegar en las próximas horas.

Los primeros damnificados por esta fiesta imprevista han sido los vecinos y descendientes del desaparecido pueblo de Argusino que, este mismo fin de semana, tenían previsto celebrar junto a la ermita y los restos del pueblo el tradicional encuentro de hermandad y convivencia de hacen todos los veranos.

La celebración se mantiene, aseguran desde la asociación Argusino Vive, pero se traslada al pabellón de Villar del Buey donde, desde las seis de la tarde de mañana sábado, se celebrará un encuentro con un tamborilero y un cuentacuentos.