Los pistacho cayeron derrotados por 32 a 33 este domingo en el Ángel Nieto

El Balonmano Zamora vivió este domingo su particular ‘día de la marmota’. Otra vez, y van tantas que ya es imposible enumerarlas, una desconexión en los últimos minutos del equipo en su juego permitió al rival llevarse los dos puntos del que antaño fuera plaza inexpugnable Angel Nieto.

El conjunto pistacho adolece, y eso parece estar ya impreso en su adn, del ‘instinto asesino’ de los equipo ganadores. Juega bien, se impone a los rivales por uno o dos goles, y al final, terminar perdiendo para desesperación de jugadores, cuerpo técnico y afición.

El partido de este domingo responde de nuevo a este doloroso argumento. Los de Iván López aguantaron el empuje del conjunto burgalés. Ventajas alternativas de uno o dos puntos hacían presagiar lo peor por lo de siempre…el BM Zamora no era capaz de ‘matar’ el partido.

En la segunda parte, arropado por la afición, el conjunto pistacho jugo su mejor balonmano. Remontaba en el marcador y se ponía con dos de ventaja y el pabellón aullando de satisfacción. Era el momento de marcar diferencias, pero no hubo suerte. El UBU volvió a ponerse por delante para desesperación del público y de los jugadores que impotentes veían como se llegaba al final del partido con todas las espadas en alto cuando minutos todo apuntaba a victoria de los pistacho.

Los minutos finales fueron ya una locura. El BM Zamora respiraba exhausto, mientras que Burgos parecía con una mejor dinámica.

Empate a 32 a falta de un minuto y se repitió la vieja historia. Defensa poco efectiva de los locales que concedieron un penalti que para colmo de males transformó un viejo, y querido, conocido de la afición zamorana, Ceballos.