Defensa y acusación han ofrecido visiones contrapuestas de lo sucedido. La defensa pide la libre absolución del acusado

La Audiencia Provincial de Zamora ha dado este martes comienzo a uno de los juicios más esperados del año, el que juzga los posibles abusos sexuales cometidos por un agente de la Guardia Civil a una menor de 9 años en el acuartelamiento de Puebla de Sanabria.

La vista oral ha dado comienzo esta mañana con declaración del acusado, que a ha negado todos los hechos, que habrían tenido lugar entre el 17 y el 27 de junio de 2019. Tanto la acusación particular como la Fiscalía piden 48 años de cárcel  por cuatro delitos de abuso sexual a la menor al considerar probado que el agente la obligó hasta en cuatro ocasiones a practicarle una felación en la residencia que el guardia civil tenía en el interior del acuartelamiento.

La defensa por su parte, pide la libre absolución del acusado al considerar que todos los hechos relatados por parte de la niña son una invención.

Durante su declaración el acusado ha insistido una y otra vez en que todos los hechos narrados por la niña son falsos y fruto de una personalidad “conflictiva”. El agente ha llegado a calificar a la niña como “agresiva, mentirosa, rebelde y maleducada”. Sí ha reconocido que en una ocasión la niña estuvo en su vivienda, para añadir a continuación que terminó expulsándola de su casa tras cogerle sin su permiso una bolsa de chuches y tras haberla sorprendido viendo vídeos pornográficos que el agente tenía en su móvil.

A preguntas de la Fiscalía el agente ha negado que hubiera amenazado a la niña “con matar a sus padres” si denunciaba lo ocurrido y ha considerado “inexplicable” la conducta de la niña.

La defensa del acusado, por su parte, ha tratado de desmontar los argumentos del Ministerio Público utilizando para ello las pruebas testificales practicadas al resto de agentes del acuartelamiento, que según la defensa han confirmado punto por punto las declaraciones del guardia civil acusado.

En su interrogatorio al acusado, la defensa ha hecho públicas las declaraciones de los agentes del cuartel, entre ellas, las del brigada que en una de las ocasiones sustituyó al acusado mientras este se iba a su casa con la niña a hacerse un bocadillo, circunstancia dela que el brigada fue testigo sin percibir nada raro en la niña ni antes ni después de regresar con el acusado de su casa.

La defensa ha hecho públicos también los testimonio de compañeros y residentes en le acuartelamiento que han confirmado que la niña ha agredido en numerosas ocasiones al padres y niños del cuartel y que en numerosas ocasiones les ha insultado.

Defensa y acusado han confrontado además las fechas y circunstancias en las que se produjeron los abusos según la niña para llegar a la conclusión de que o bien el agente no se encontraba ese día en el acuartelamiento de Puebla, o bien los testigos relatados por la niña o no existían o bien no estaban ese día en el cuartel.

El juicio seguirá mañana con las pruebas de los peritos que han analizado tanto las pruebas como las declaraciones efectuadas por la niña, que no ha tenido que comparecer en la vista ni siquiera telemáticamente dado que se dan por válidas las declaraciones efectuadas por la niña en sede judicial y que fueron grabadas y emitidas durante la vista.