Una exposición con 120 imágenes viaja en un tren Alvia que realiza los trayectos Madrid-Bilbao, Madrid-Irún, Bilbao-Barcelona, Madrid-Huelva y Barcelona-Cádiz

Siete ciclistas españoles han conseguido alzarse con el maillot amarillo del Tour de Francia a lo largo de la historia de la competición francesa, y otros once corredores lograron un segundo o tercer puesto. A todos ellos les rinde homenaje Renfe en una exposición con 120 imágenes a bordo de un tren Alvia que realiza los trayectos Madrid-Bilbao, Madrid-Irún y Bilbao-Barcelona. La muestra coincide con el 120 aniversario del nacimiento del Tour de Francia, que este año se inicia en Bilbao el 1 de julio.

Pedro Delgado ‘Perico’, líder del Tour en 1988 y segundo en 1987, ha sido testigo del tributo fotográfico de Renfe a los grandes del ciclismo, ‘Campeones eternos, sueños cumplidos’, en su visita al interior del tren Alvia en el que se exhiben.

Desde la inauguración de ‘Campeones eternos, sueños cumplidos’ el pasado 20 de junio, miles de viajeros han podido recordar las hazañas de hombres como Federico Martín Bahamontes (en 1959, segundo en 1963 y tercero en 1964), Luis Ocaña (1973), Pedro Delgado(1988), Miguel Induráin (1991,1992, 1993, 1994 y 1995), Óscar Pereiro (2006), Carlos Sastre (2008) y Alberto Contador (2007 y 2009), así como de Bernardo Ruiz (tercero en 1952), José Pérez Francés (tercero en 1963), Julio Jiménez (segundo en 1967), José Manuel Fuente (tercero en 1973), Vicente López-Carril (tercero en 1974), Ángel Arroyo (segundo en 1983), Fernando Escartín (tercero en el año 1999), Joseba Beloki (tercero en 2000 y 2001 y segundo en 2002), Samuel Sánchez (segundo en 2010), Purito Rodríguez (tercero en 2013) y Alejandro Valverde (tercero en 2015).

Con esta selección fotográfica, que muestra el esfuerzo, la deportividad y muchos momentos históricos del ciclismo español en el Tour de Francia, Renfe se convierte de nuevo en el tren del deporte.

La muestra se mantendrá activa durante todo el mes de julio y contará con una selección de 120 fotografías en blanco y negro y a todo color situadas en puntos estratégicos de los coches.

En la exposición, las imágenes no quedan grabadas, ni son estáticas, sino que adquieren vida propia en la contemplación de cada una de ellas en el interior de los trenes. Los trenes se transforman así en un nuevo concepto de espacio para la exposición de fotografías y obras de arte. Las nuevas formas de expresión y de creación artística (como la fotografía) llegan al tren, al encuentro de un público diferente: un público dinámico, variado y en constante movimiento.

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