Subraya también que la situación de permanente de riesgo a la que se enfrentan las enfermeras y enfermeros en su día a día, debería conllevar el reconocimiento por parte del Gobierno de su actividad laboral como profesión de riesgo

El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha subrayado que la pandemia de la Covid-19 ha vuelto a constatar la peligrosidad de las condiciones laborales de las enfermeras y enfermeros, de ahí que haya reclamado al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones que, una vez superado el estado de alarma, posibilite que estos profesionales se puedan jubilar de manera anticipada.

Antes de la emergencia sanitaria sufrida por la expansión de la Covid-19 en nuestro país, SATSE ya se había marcado como línea de acción estratégica de la organización el conseguir el reconocimiento de la jubilación anticipada voluntaria para las enfermeras y enfermeros y ahora, con más razón si cabe, insistirá al Gobierno que está absolutamente justificada esta petición por las condiciones sufridas durante la pandemia.

De igual manera, la organización sindical incide en que la situación de permanente de riesgo a la que se enfrentan las enfermeras y enfermeros en su día a día, independientemente del centro o ámbito laboral en el que trabajen, debería conllevar el reconocimiento por parte del Gobierno de su actividad laboral como profesión de riesgo.

En caso de que se produjese este reconocimiento, el Sindicato considera que sería un factor muy importante a tener en cuenta por el Gobierno a la hora de permitir acceder a las enfermeras y enfermeros a la jubilación anticipada de manera voluntaria, recordando, además, que estos profesionales, a diferencia de los pertenecientes a otros colectivos sanitarios, ejercen su labor de manera continua y permanente.

Al respecto, SATSE afirma que la Ley General de la Seguridad Social prevé que la edad mínima exigida para tener derecho a la pensión de jubilación pueda ser rebajada en aquellos grupos o actividades profesionales cuyos trabajos sean de naturaleza excepcionalmente penosa, tóxica, peligrosa o insalubre y acusen elevados índices de morbilidad y mortalidad.

“Las enfermeras y enfermeros de nuestro país cumplen más que de sobra los requisitos que permitieron a otros colectivos profesionales, como los del sector ferroviario, personal de vuelo o los policías, el que el Gobierno diese su visto bueno a aplicarles el coeficiente reductor de la edad de jubilación”, apuntan desde el Sindicato.

Por ello, una vez superado el estado de emergencia sanitaria, SATSE reclamará, con más fuerza si cabe que el Gobierno sea sensible a la gran dureza física, psicológica y emocional de la actividad desarrollada por las enfermeras y enfermeros y que apruebe un sistema de jubilación por coeficientes reductores que, además, no implicaría una sobrecarga adicional del sistema público de pensiones ni tampoco de la Seguridad Social, ya que prevé una cotización incrementada que se abona durante toda la vida laboral de cada enfermera.

“Este reconocimiento, no solo beneficiaría a las enfermeras y enfermeros, sino que mejoraría la atención a pacientes y ciudadanos y al sistema sanitario en su conjunto, dado que estos profesionales, por la naturaleza de su trabajo y la complejidad del mismo, necesitan una pericia y habilidades específicas, así como un estado de permanente alerta y vigilancia, que se ven afectados a causa de la evolución cronológica natural de las personas”, añade.

Además, concluye la organización sindical, el posibilitar la jubilación anticipada de las enfermeras y enfermeros que así lo deseen conllevaría la contratación de nuevos profesionales en los diferentes servicios de salud, rejuveneciendo de esta manera las plantillas en los centros sanitarios, sociosanitarios y de otro tipo.