El avanzado estado de descomposición del cadáver hace pensar a los investigadores que el cuerpo podría llevar muchos meses en el agua

El avanzado estado de descomposición del cuerpo de una mujer hallado esta mañana en las aguas del río Órbigo, entre Benavente y Santa Colomba de las Monjas, obligará a esperar a los resultados de las pruebas de ADN para avanzar en la identificación del cadáver.

El gran deterioro sufrido por el cuerpo hace pensar a los investigadores que el cuerpo podría llevar en el agua varios meses e impide saber por ahora si fue una muerte violento o no.

Fuentes cercanas al caso hablan de la posibilidad de que el cuerpo pertenezca a una mujer de nacionalidad portuguesa desaparecida en Benavente hace más de un año y sobre la que había abierta una investigación por parte de la Guardia Civil, aunque por el momento esta es una hipótesis más de las que se barajan por parte de los investigadores.

El hallazgo del cadáver se produjo cuando un trabajador que realizaba tareas de limpieza en el canal situado junto a la Fábrica de Harinas La Ventosa creyó distinguir algo sospechoso en el agua. Al retirar un tronco caído en el agua pudo ver parte del cadáver, que liberado del peso de la madera se desplazó hasta la presa del canal, donde finalmente fue localizado y recuperado por los investigadores.

En el dispositivo de recuperación del cuerpo han participado agentes del acuartelamiento de la Guardia Civil en Benavente, componentes de la Unidad órganica de Policía Judicial, Bomberos de Benavente y un equipo forense.