Decretada la situación de prealerta en toda la Cuenca del Duero

Óscar González Turiño

La Cuenca del Duero se encuentra en situación de prealerta, las reservas de agua de los embalses de la cuenca gestionados por la Confederación Hidrográfica del Duero alcanzan los 1.381,6 hm3, lo que supone un 48% de su capacidad total, un dato muy preocupante, con 11 puntos porcentuales menos frente a la media de la última década.

Desde la Confederación Hidrográfica del Duero, tal y como han informado en la Comisión de Desembalse y en las Juntas de Explotación celebradas las últimas semanas de julio y primera de agosto, están trabajando para garantizar el recurso, a pesar de las complicaciones de la actual campaña de riego en la mayoría de sistemas.

Las escasas precipitaciones de los últimos meses sumadas al calor extremo, han provocado que se haya registrado el peor dato de agua embalsada en la Cuenca del Duero en los últimos cinco años.

Si la situación no mejora, en otoño podría declararse la situación de alarma, en la que se decretarían restricciones en el consumo domiciliario.

Este medio ha podido hablar con Pedro Pablo Ballesteros, presidente del canal Toro-Zamora, que ha aportado su punto de vista y experiencia respecto a la situación de la Cuenca del Duero.

Pedro Pablo ha subrayado que la diferencia respecto a otros años es abismal: “Este año ya partíamos de la base de que teníamos la mitad de la dotación de un año normal, eso sumado a las temperaturas extremas que ha habido ha desembocado en una situación crítica”.

“Desde diciembre hasta mayo tan solo se recogieron unas precipitaciones de 92 litros por metro cuadrado, cuando lo normal habría sido recoger 150 o 160 litros”, de esta manera ha ejemplificado la acuciante sequía que se viene arrastrando.

Respecto a la agricultura Ballesteros ha afirmado que las dotaciones que se asignaron en mayo, por parte de la confederación, se tratarán de respetar al máximo hasta el 30 de septiembre.

El presidente ha negado que se hablara de un posible corte de riegos en la comisión de desembalse celebrada el jueves, en la que acudió en representación del sistema Pisuerga-Bajo Duero. “Llevamos pidiendo un decreto desde el mes de febrero porque veíamos que podíamos tener problema” ha denunciado Ballesteros.