El decreto que regular las zonas de difícil cobertura sanitaria no es la solución, no lo es al menos para la provincia de Zamora, donde los criterios establecidos por la Junta de Castilla y León sólo incluyen en esa consideración a la Alta Sanabria, lo que significa que de los 800 profesionales de todas las categorías que hay en la atención primaria en Zamora, sólo afectaría a once profesionales, que son los que se beneficiarían de los incentivos económicos planteados por la Consejería de Sanidad.

La federación de servicios públicos de UGT, considera que todas las zonas básicas de salud de Zamora tienen problemas de falta de médicos de familia y señala que las zonas de difícil cobertura deberían haberse dimensionado teniendo en cuenta criterios de especial aislamiento, zonas de montaña o de especial dificultad, pero también zonas en las que faltan profesionales para cubrir las jornadas ordinarias y donde no está garantizada la atención continuada hasta final de año.

El responsable de la federación de Servicios Públicos del sindicato, Jerónimo Cantuche, apunta que la medida tomada por el consejero de Sanidad es «un fiasco» y  “no aporta ninguna solución al déficit de profesionales, ni supone ninguna mejora de futuro en la prestación de la asistencia sanitaria a los ciudadanos y sigue perpetuando la precariedad de los profesionales”.

Cantuche señala que “con este brindis al sol”, el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez, “se ha quedado corto y ha perdido una oportunidad para regular bien los medios sanitarios”. Una vez más, añade, “el consejero va por detrás de los acontecimientos” y se limita a pedir más plazas MIR, “cuando sabe que estos profesionales en el mejor de los casos se incorporarán dentro de cuatro años” y lo que se necesita “son medidas inmediatas y urgentes”.