Se trata de una herramienta fundamental para la búsqueda de personas vivas desaparecidas

El dron donado por la Fundación Caja Rural de Zamora a la Guardia Civil de la provincia está dotado con una doble cámara, una de ellas térmica, algo que se considera fundamental a la hora de acometer la búsqueda de personas vivas, especialmente si la operación se desarrolla en horario nocturno o cuando las condiciones de visibilidad son malas.

Además, está dotado de un paracaídas, ya que está habilitado para operar en entornos poblados.

Dispone también de un altavoz para comunicarse con la persona que se haya localizado e informarle de que se trata de un dron de la Guardia Civil y que los efectivos de rescate llegarán en los próximos minutos.

El equipo cuenta con un mando con una pantalla de cinco pulgadas, apoyado, además por otro monitor de 27 pulgadas para facilitar el visionado.

Un potente zoom de 32 facilitará también el trabajo de los efectivos de la Guardia Civil en terrenos complicados.

Un equipo informático asociado al dron permite que una vez grabadas las secuencias se puedan analizar tramo a tramo.

Cuenta con seis baterías, de carga continua, para garantizar que el trabajo con el dron se puede desarrollar sin interrupciones.

En el patio del cuartel de la Guardia Civil, efectivos del cuerpo y miembros de Caja Rural de Zamora realizaron este jueves una demostración del funcionamiento del equipo y de la cámara térmica.