La coleccionista Mónica Campos ofrece a los pequeños hospitalizados en el Virgen de la Concha “un motivo para provocarles una sonrisa”
Mónica Campos es coleccionista de playmobil pero, sobre todo, es una madre que tuvo que pasar “muchos momentos de hospital” con su hija y que sabe lo duro que puede resultar tener largas estancias en un centro médico o, simplemente, tener que acudir a él de forma periódica con un menor.
De esas dos circunstancias surgió la idea de crear en la planta de pediatría del hospital Virgen de la Concha de Zamora un montaje con figuras de playmobil que pudiera ofrecer a los más pequeños un motivo para sonreír, “que tuvieran algo que les permitiera asociar la visita al hospital con algo agradable”.
Este martes, se ha terminado de realizar el montaje del diorama, integrado en una vitrina, en el que se puede ver una completa escena de circo bajo un gran carpa. Con todo detalle y con toda la alegría que transmite el circo.
Es un circo en el que no faltan trapecistas y malabaristas, pero también gatos y bicicletas escondidos que los niños pueden tratar de encontrar; hay payasos y hasta un café compartido por unas princesas a las que están peinando. En el circo ideado por Mónica Campos hay una gran cola de espera para entrar, que le da pie para retratar todo tipo de personajes. No falta tampoco, el heladero, el carrito de los perritos calientes y hasta el lugar donde se elabora la comida que después tienen que consumir los integrantes del circo y las caravanas en las que se desplazan y duermen. “Todo el ambiente que rodea a un circo”, explica la autora.
“Es un proyecto que tenía en mente desde hace tiempo porque, por circunstancias personales, he vivido mucho tiempo de hospital con mi hija, por desgracia, y quería aportar mi pequeño granito de arena para hacer la estancia de los padres y los niños en el hospital más llevadera, quería hacer algo agradable que les evocara una sonrisa, que tengan un espacio donde distraerse de la dureza que tienen muchos momentos de estar ahí”, dice emocionada Mónica Campos, que ha realizado varias exposiciones en la ciudad.
El montaje de la planta de pediatría surge con la intención de ser permanente. La vitrina que se ha utilizado permite que permanezca de forma fija y que se pueda cambiar el montaje cuando se considere necesario. “No tiene sentido para mi que sea algo temporal porque lo que quiero es que los niños asocien el hospital con tener una pequeña ilusión allí dentro, sobre todo los que lo tienen como algo habitual en su vida, los que tienen que ir cada cierto tiempo, porque los que van una vez en su vida, seguro que les gusta y lo valorarán, pero no tendrá el mismo sentido para ellos”.
La autora estima que se podrán incorporar nuevas temáticas tres o cuatro veces al día y la intención es adecuarlas a las épocas del año en las que se produzca la renovación, como puede ser la primavera, las vacaciones o la Navidad. “Espero que esté aquí años y años y que cuando yo no esté sean mis hijas las que lo sigan manteniendo”, añade.
La autora es una coleccionista de playmobil, una afición que inició hace más de veinte años. Desde entonces, cualquier motivo de celebración, cumpleaños o los Reyes Magos han sido un buen motivo para seguir ampliando la colección y la afición, que comparte ya con sus dos hijas. La última adquisición, durante la pasada Navidad, ha sido una imponente casa victoriana, que fue “una gran alegría”.
La colección ha crecido hasta el punto de que acaba de inaugurar en su casa, en un local, un taller solo para los playmobil.







