Cuatro enclaves de gran valor medioambiental ocupan gran parte del territorio provincial

No resulta sencillo hacer un compendio de todos los atractivos paisajísticos y medioambientales existentes en Zamora. Cuatro grandes espacios naturales se distribuyen a lo largo y ancho de la provincia. Al norte, el Parque Natural del Lago de Sanabria invita a los caminantes a disfrutar de la montaña y lógicamente, del atractivo inigualable de las negras aguas del lago. Al este, las Lagunas de Villafáfila ofrecen al visitante la posibilidad de contemplar una inusitada variedad de aves vinculadas con la estepa y el agua. Al oeste, en el espacio fronterizo con Portugal, se abre imponente el cañón granítico de los Arribes del Duero. Un poco más al norte, la Sierra de la Culebra acoge entre otras muchas especies, la mayor concentración de lobo ibérico de la península.

En todos estos espacios se puede encontrar un paisaje natural privilegiado con el que el hombre ha mantenido a lo largo de los siglos una relación respetuosa. Esa especial vinculación con la naturaleza ha permitido que en la mayor parte de los casos estos territorios ofrezcan al visitante unos paisajes con un alto grado de conservación

En el caso del Parque Natural del Lago de Sanabria y Sierras Segundera y de Porto, lógicamente, el principal protagonista de este espacio medioambiental es el lago, el más grande de España de origen glaciar. Con tres kilómetros de largo y uno y medio de ancho, cuenta con varias playas y en torno a él se han habilitado numerosas rutas de senderismo que permiten recorrer las montañas cercanas, adentrarse en el cañón del río Tera, acceder a la cascada de Sotillo y a las lagunas, de menor tamaño, situadas en la parte alta de la sierra.

Merece la pena recorrer algunos pueblos del entorno como San Martín de Castañeda, Ribadelago Viejo, que fue parcialmente arrasado por el agua tras la rotura de la presa de Vega de Tera en 1959, o Puebla de Sanabria, con calles con gran encanto y un magnífico castillo.

La sierra de la Culebra, incluida en la reserva de la biosfera Meseta Ibérica, es el lugar donde mayor población de lobo ibérico existe de España, lo que ha abierto la puerta en los últimos años a la organización de numerosas visitas guiadas para observar a los animales en libertad. Como no siempre es fácil ver a estos animales en su medio natural en la localidad de Robledo existe un centro en el que se pueden ver varios ejemplares de lobo en semilibertad y conocer la siempre dura convivencia entre este animal y los pobladores de la zona.

Villardeciervos o Santa Cruz de los Cuérragos son pequeñas localidades donde se puede disfrutar de la arquitectura tradicional de la zona y el encanto de los pueblos de la sierra de La Culebra.

La provincia zamorana comparte con Portugal el parque natural de los Arribes del Duero, allí donde el río ha ido labrando la roca hasta formar los cañones más largos y profundos de la península ibérica. Son numerosos los lugares en los que disfrutar de las magníficas vistas que ofrece el arribe a un lado y otro de la frontera: los balcones abiertos al río situados en Fermoselle, en Mámoles, en Fariza o en Villadepera, son sólo algunos de los muchos enclaves a los que se puede acceder para descubrir el arribe. Aunque las mejores vistas del cañón están lógicamente en los miradores habilitados en los lugares más altos del arribe, lo cierto es que hay rutas, algunas de gran dureza, que permiten al aventurero bajar hasta el lecho del río y desde lo más profundo de la garganta contemplar unas vistas inolvidables del cañón.

Para los amantes del paseo tranquilo, nada mejor que recorrer los caminos de esa inmensa llanura que conforma el espacio natural de las Lagunas de Villafáfila, una reserva con más de 33.600 hectáreas de extensión y en la que se integran hasta once pueblos de la zona.

Se trata de un espacio principalmente acuático, que da cobijo, sobre todo en los meses de invierno, a decenas de miles de aves que hacen de las lagunas su lugar de invernada lejos de los fríos extremos del norte de Europa. Los aficionados a la observación de aves, además, tienen en este mismo espacio natural la posibilidad de contemplar otras de las joyas del medioambiente zamorano como es la avutarda, el ave voladora más pesada del mundo.

Con varios miradores distribuidos por la zona, junto con uno de los centros de interpretación más visitados de Castilla y León, los visitantes lo tienen fácil para disfrutar de la imponente presencia de los grandes gansos, aves a los que resulta especialmente interesante contemplar al amanecer y a la llegada del ocaso, cuando en grandes bandadas abandonan o llegan a las lagunas tras pasar el día en los sembrados de la zona

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