Los sindicatos han cobrado este martes un inesperado protagonismo cuando han irrumpido en un acto electoral que el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, se aprestaba a protagonizar en la plaza de la Constitución.

Cuando todo estaba preparado para que el líder de Ciudadanos tomara contacto con los zamoranos, los sindicatos han reventado el acto de campaña con pancartas y silbatos exigiendo la puesta en marcha de las 35 horas.

Igea, visiblemente enojado, se ha dirigido hacia los manifestantes para conocer sus exigencias, y de paso, afear su conducta al alterar un acto de campaña electoral de un partido político con una reclamación laboral.

El responsable de la Federación de Servicios Públicos, Jerónimo Cantuche, ha establecido entonces un tenso diálogo con Igea recriminándole su falta de palabra a la hora de cumplir los acuerdos alcanzados por los sindicatos con la Junta.

Igea, por su parte, ha insistido una y otra vez en que el acuerdo debe ser renegociado de nuevo y ha rechazado que su partido se vea comprometido por un acuerdo alcanzado por el anterior equipo de gobierno regional.

La negativa de Igea a aceptar el compromiso alcanzado la pasada legislatura ha encrespado los ánimos de los sindicalistas, que han redoblado sus gritos y abucheos al vicepresidente de la Junta, que ha abandonado el diálogo con Cantuche para tratar de protagonizar una rueda de prensa.

Acto con los periodistas que los sindicalistas han seguido entorpeciendo con sus gritos y silbidos, lo que ha molestado de nuevo a Igea que no ha querido pasar por alto la falta de respeto de los manifestantes hacia su persona y los compañeros de partido.

De nuevo Igea y Cantuche han establecido un tenso diálogo en el que el sindicalista ha reprochado al vicepresidente su determinación de no respetar los acuerdos alcanzados en el pasado y le ha criticado por ser responsable de los recortes en los servicios públicos, acusación que ha terminado por desquiciar a Igea que ha llegado a utilizar palabras malsonantes para explicar su presencia en Zamora.