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El Zamora deja escapar la victoria en el último suspiro ante el Celta B

Los rojiblancos remontan un 2-0 adverso con una gran segunda parte, pero encajan el empate en el minuto 98 tras un córner y firman un 3-3 marcado por los errores defensivos y un desenlace cruel en Balaidos

El Zamora CF rescató un punto en Balaídos en un partido absolutamente loco ante el Celta B que pasó de la desesperación al orgullo y terminó con un sabor amargo. El conjunto rojiblanco logró remontar un 2-0 adverso con una gran segunda parte, pero vio cómo el filial celeste igualaba en el minuto 98, en la última acción del encuentro, tras un saque de esquina.

La primera mitad fue muy castigadora para el Zamora. Pese a un inicio atrevido, con llegadas claras de Carbonell y Kike Márquez, el equipo se vino abajo tras el penalti que adelantó al Celta B a los 25 minutos. A partir de ahí, los errores defensivos y la falta de control permitieron a los locales ampliar la ventaja justo antes del descanso con el 2-0. Cuando el partido parecía roto, Carbonell apareció en el añadido para recortar distancias y mantener con vida a los zamoranos.

Tras el paso por vestuarios, el Zamora dio un paso al frente. Con más posesión, mayor presencia en campo rival y un Kike Márquez decisivo entre líneas, los rojiblancos encerraron al Celta B. Carbonell firmó su doblete en el 56 para empatar el partido y, apenas doce minutos después, Kike Márquez culminó la remontada con el 2-3 tras una buena acción por banda derecha.

Con el marcador a favor, el Zamora trató de contemporizar y defender la ventaja, incluso pasando a un sistema más conservador en los minutos finales. Sin embargo, el empuje local y un largo descuento acabaron pasando factura. En el minuto 98, en el único disparo a puerta del Celta B en la segunda parte, Álvaro Marín aprovechó un saque de esquina para firmar el definitivo 3-3.

El empate deja sensaciones encontradas en el Zamora CF, que mostró carácter y fútbol para levantar un partido muy complicado, pero vuelve a marcharse sin premio completo tras rozar una victoria de prestigio fuera de casa.