
Fernando Valera defiende una gestión más profesional del patrimonio y pone en valor las inversiones que se realizan en templos como La Magdalena
El obispo de Zamora, Fernando Valera, reivindicó este viernes el papel del patrimonio románico como una herramienta clave para el desarrollo cultural, social y económico de la provincia durante la inauguración del curso ‘El románico, memoria viva de Europa’, organizado por el Real Instituto Universitario de Estudios Europeos y la Diócesis de Zamora en la iglesia de San Cipriano.
Durante su intervención, Valera defendió que el patrimonio histórico no debe contemplarse únicamente como un legado del pasado, sino como una oportunidad de futuro capaz de generar conocimiento, atraer visitantes y contribuir a la dinamización del territorio. El obispo subrayó que la conservación de estos bienes exige nuevas respuestas, una gestión más profesional y modelos sostenibles que permitan mantener abiertos y vivos los templos históricos de la provincia.
En este contexto, destacó el trabajo que desarrolla la Fundación Zamorarte para impulsar nuevas líneas de actuación y colaboración en torno al patrimonio religioso. Como ejemplo, señaló la inversión cercana a los 500.000 euros que se está ejecutando en la iglesia de La Magdalena para convertirla en uno de los espacios patrimoniales mejor conservados de la ciudad.
Valera defendió además que el románico constituye una de las principales cartas de presentación de Zamora, tanto en la capital como en localidades como Toro, Benavente o San Pedro de la Nave. A su juicio, estos monumentos representan una memoria viva de Europa y recuerdan las raíces culturales y cristianas sobre las que se construyó el continente, por lo que apostó por reforzar su conocimiento, protección y difusión entre las nuevas generaciones.







