
El desplome de los precios en origen y los altos costes de producción hunden la viabilidad de miles de explotaciones, que registran pérdidas de entre 200 y 400 euros por hectárea
La Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL) ha dado la voz de alarma ante el grave impacto que las recientes olas de calor están ocasionando en los cultivos de cereal de la Comunidad, provocando mermas productivas que ya alcanzan entre el 40 % y el 45 % de la cosecha que se había previsto inicialmente. A pesar de que hasta el pasado mes de mayo las perspectivas para el sector eran muy favorables gracias a las abundantes lluvias de la primavera, las intensas temperaturas registradas en las últimas semanas han acelerado de forma drástica la maduración del cultivo y han mermado de manera notable los rendimientos de la planta. Como consecuencia directa de este fenómeno climático, más de tres cuartas partes de toda la superficie dedicada al cereal en Castilla y León obtendrán producciones exiguas, situándose por debajo de los 3.000 kilogramos por hectárea.
A esta significativa reducción de los volúmenes de cosecha se le añade un escenario económico extremadamente preocupante que vuelve a situar a miles de explotaciones castellanas y leonesas en una posición totalmente insostenible durante la presente campaña 2025/2026. La organización agraria denuncia que los precios percibidos por los agricultores en origen han sufrido un desplome severo hasta niveles que, en múltiples casos, resultan insuficientes para cubrir los costes básicos de producción. Al mismo tiempo, los gastos corrientes asociados a los fertilizantes, carburantes, semillas, maquinaria, seguros y la propia financiación siguen manteniéndose muy por encima de los valores habituales previos a la crisis. Esta pinza económica provoca que las pérdidas financieras reales en muchas de las explotaciones agrarias de la región oscilen actualmente entre los 200 y los 400 euros por cada hectárea, comprometiendo de forma muy seria su viabilidad de cara al futuro a corto y medio plazo.
Por otro lado, UCCL ha manifestado su profunda preocupación respecto a las complejas condiciones en las que se está llevando a cabo la actual campaña de recolección en el campo. La combinación de elevadas temperaturas y baja humedad ambiental incrementa exponencialmente el riesgo de incendios agrícolas durante las tareas de siega, motivo por el cual la organización ha recordado al sector la importancia vital de extremar al máximo las medidas de prevención y de revisar minuciosamente la maquinaria para evitar cualquier tipo de incidencia. Aunque desde el colectivo valoran el reciente anuncio de ayudas realizado por el Ministerio de Agricultura, consideran que los fondos previstos se quedan muy cortos y resultan del todo insuficientes para compensar el volumen real de pérdidas que afronta la principal comunidad autónoma productora de cereal de España. Ante esta realidad, UCCL ha reclamado la aprobación urgente de ayudas específicas para el cereal, un rediseño que mejore el sistema de seguros agrarios y una respuesta firme e institucional por parte de la Consejería de Agricultura que esté acorde con el peso estratégico que este cultivo posee para la economía, el medio ambiente y el desarrollo rural de Castilla y León.


