
Los trabajadores del Centro Coordinador realizan un inventario a contrarreloj ante los planes de la Diputación de Zamora de privatizar el servicio que atiende a 26 centros educativos de la provincia
El personal de la Biblioteca Pública de Zamora, adscrito al Centro Coordinador de Bibliotecas, ha manifestado su firme rechazo a los planes de la Diputación Provincial de externalizar el servicio del bibliobús escolar, el vehículo encargado de llevar la lectura y la cultura a los colegios e institutos del medio rural zamorano. Ante la inminente privatización por parte de la institución provincial, los propios trabajadores se encuentran realizando un exhaustivo vaciado e inventariado de todo el fondo bibliográfico y documental del autobús para garantizar un control riguroso del material público antes de que sea entregado a una empresa privada.
Desde el colectivo de trabajadores defienden que la gestión directa y la contratación de personal propio es la única vía para garantizar el óptimo funcionamiento de este servicio tan arraigado en la provincia. La propuesta del personal técnico pasa por la creación de un equipo estable e integrado por un bibliotecario-conductor y dos profesionales especializados en animación cultural, quienes se encargarían de dinamizar las actividades en las aulas. Los empleados recuerdan que, aunque la Junta de Castilla y León aporta la financiación económica para sostener los fondos, la competencia directa sobre la gestión de los bibliobuses y la contratación de su personal recae exclusivamente sobre la Diputación de Zamora.
La preocupación es máxima debido al impacto que esta decisión pueda tener en la comunidad educativa rural, ya que este bibliobús escolar da cobertura de forma exclusiva a un total de 26 centros, entre colegios de educación primaria e institutos de secundaria repartidos por toda la geografía zamorana. A esto se suma la precariedad de recursos para el resto de la población de la provincia, que actualmente solo cuenta con un único bibliobús de ruta general para atender a todos los municipios, una dotación que los trabajadores tildan de claramente «escasa».
Los trabajadores, que aseguran estar realizando un esfuerzo ingente para dejar todo el catálogo etiquetado y en perfectas condiciones, prevén trasladar esta petición de manera directa al diputado del área en una reunión programada para las próximas horas. El personal confía en que la institución recapacite, valore los buenos resultados que el servicio ha cosechado bajo el modelo actual y apueste por contratos públicos estables en lugar de derivar la prestación a una corporación externa.







