
La alerta por incendios permanecerá activa del 19 al 22 de julio, con temperaturas cercanas a los 40 grados, humedad muy baja y fuertes rachas de viento
Castilla y León permanecerá en situación de alerta por riesgo meteorológico de incendios forestales entre el domingo 19 y el miércoles 22 de julio. La medida, que afecta también a la provincia de Zamora, llega ante la previsión de varios días con temperaturas muy elevadas, humedades extremadamente bajas y viento intenso, una combinación que incrementa notablemente la facilidad con la que puede iniciarse y propagarse un fuego.
Durante este periodo estará prohibido encender fuego en el monte y en cualquier espacio abierto, incluidas las áreas recreativas, zonas de acampada y lugares habilitados para barbacoas. También quedarán suspendidas las autorizaciones concedidas previamente para el uso del fuego y no podrá utilizarse material pirotécnico ni lanzarse cohetes o artefactos que puedan generar llamas o chispas.
Las restricciones alcanzan además al empleo de determinada maquinaria en el monte y en una franja de 400 metros a su alrededor. Se limitará el uso de sopletes, soldadores, radiales y otros equipos capaces de producir fuego, deflagraciones, descargas eléctricas o chispas, aunque la normativa contempla algunas excepciones.
Las previsiones apuntan a máximas generalizadas de entre 36 y 38 grados desde el domingo, con valores que podrían alcanzar los 39 grados en algunos puntos. A ello se sumarán niveles mínimos de humedad de entre el 5 y el 10%, una recuperación nocturna muy escasa y rachas de viento que podrían situarse entre los 40 y los 50 kilómetros por hora en determinadas zonas.
La Junta ha pedido extremar la precaución y comunicar de inmediato al 112 cualquier columna de humo o posible conato. Solo durante la última semana se han registrado más de 90 incendios forestales en Castilla y León, aunque la mayoría quedaron reducidos a menos de una hectárea gracias a la rápida intervención de los equipos de extinción.







