
La innovación tecnológica y los nuevos modelos constructivos comienzan a abrirse paso en Castilla y León con proyectos que anticipan la evolución de un sector cada vez más orientado a la digitalización, la sostenibilidad y la optimización de los procesos.
El sector de la construcción en Castilla y León comienza a incorporar nuevas herramientas y modelos que apuntan hacia una forma de construir más eficiente, digitalizada y adaptada a los retos actuales. La falta de profesionales especializados, el aumento de los costes de construcción, la necesidad de rehabilitar el parque de viviendas y la búsqueda de edificios con menor consumo energético están favoreciendo la incorporación progresiva de nuevas metodologías. Entre estas tendencias destacan la construcción industrializada, las soluciones vinculadas a las ciudades inteligentes, la aplicación de la metodología BIM y el crecimiento de los estándares de alta eficiencia energética como Passivhaus.
La vivienda industrializada gana interés como alternativa para nuevos proyectos
La construcción modular o industrializada todavía representa una parte reducida del conjunto del sector, pero empieza a ganar protagonismo como una opción para determinados proyectos residenciales y especialmente para aquellos entornos donde se necesitan soluciones más ágiles.
Este modelo traslada parte del proceso constructivo a fábricas especializadas, donde se preparan componentes del edificio que posteriormente se ensamblan en su ubicación definitiva. Entre sus principales ventajas se encuentran la reducción de plazos, un mayor control de calidad y una planificación más precisa de los trabajos.
En Castilla y León, una de las iniciativas más destacadas en este ámbito es la impulsada por la Junta de Castilla y León a través de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (Somacyl). La entidad, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, promueve una actuación para la construcción de hasta 230 viviendas unifamiliares adosadas en distintos municipios de la Comunidad, con una inversión prevista de 32,6 millones de euros.
El proyecto supone una primera aproximación a la aplicación de sistemas industrializados en vivienda pública, con el objetivo de explorar nuevas formas de reducir tiempos de ejecución y facilitar el acceso a vivienda en localidades con menor oferta residencial.
Además, empresas especializadas en sistemas modulares y prefabricados continúan desarrollando soluciones para viviendas unifamiliares, alojamientos rurales y otros usos, aunque la implantación de este modelo todavía se encuentra lejos de sustituir a la construcción tradicional.
Las ciudades inteligentes avanzan de forma progresiva
La tecnología también comienza a tener un papel más importante en la gestión de las ciudades. El concepto de smart city no implica únicamente incorporar nuevos dispositivos, sino utilizar la información disponible para mejorar servicios públicos y hacer un uso más eficiente de los recursos.
Movilidad, consumo energético, iluminación urbana, gestión de residuos o mantenimiento de infraestructuras son algunos de los ámbitos donde las herramientas digitales pueden aportar mejoras.
En Castilla y León ya existen ejemplos concretos de esta evolución. El Ayuntamiento de Aranda de Duero ha dado pasos para implantar una infraestructura Smart City que permitirá integrar información procedente de diferentes servicios municipales en una única plataforma inteligente, facilitando una gestión más coordinada.
Otro de los proyectos destacados es la Plataforma de Cohesión Inteligente de Destinos Turísticos de Castilla y León, incluida dentro del Plan Territorial de Sostenibilidad Turística 2022-2025 y financiada con fondos Next Generation. Esta iniciativa, dotada con un presupuesto de 5,3 millones de euros, busca aplicar tecnología para mejorar la gestión turística y avanzar hacia destinos más conectados y sostenibles.
La apuesta por la innovación urbana también tiene uno de sus ejemplos más avanzados en Valladolid, donde la Junta de Castilla y León, a través del Instituto para la Competitividad Empresarial (ICECYL), impulsa un laboratorio de ciberseguridad aplicado a la movilidad conectada. El proyecto cuenta con una inversión de 3,5 millones de euros y busca analizar nuevas soluciones para los vehículos conectados y los sistemas inteligentes de transporte.
Son proyectos que muestran cómo la digitalización urbana avanza en la Comunidad, aunque su desarrollo sigue siendo desigual en función del tamaño y los recursos de cada municipio.
BIM, una herramienta que gana presencia en la construcción
La digitalización del proceso constructivo es otra de las tendencias que poco a poco se incorpora al sector. Dentro de este ámbito destaca la metodología BIM (Building Information Modeling), una herramienta que permite “centralizar toda la información de un proyecto (geométrica, documental, etcétera) en un modelo digital desarrollado por todos los agentes que intervienen”, tal y como explica Borja Sánchez Ortega, Director de Proyectos y Director del Máster BIM Manager Internacional (+IA y VR) de la consultora especializada Espacio BIM —www.espaciobim.com—.
Este enfoque colaborativo permite detectar posibles errores antes de llegar a la fase de ejecución, mejorar la planificación de los trabajos y optimizar aspectos clave del proyecto, como los costes, los plazos de obra o el mantenimiento posterior del edificio. Para llevar a cabo esta gestión integral se emplean distintas herramientas especializadas adaptadas a cada etapa del proceso, desde programas de modelado y diseño de edificios como Revit o InfraWorks, hasta soluciones para el cálculo estructural como CYPECAD y plataformas destinadas a la gestión del ciclo de vida de los activos, como IBM Maximo.
Aunque su implantación todavía no es generalizada, especialmente en pequeñas actuaciones y obras de menor escala, BIM avanza con mayor rapidez en grandes infraestructuras y proyectos públicos donde la coordinación entre numerosos equipos resulta fundamental.
En Castilla y León ya existen ejemplos de aplicación de esta metodología en actuaciones de elevada complejidad, como los proyectos vinculados a ADIF dentro de la Línea de Alta Velocidad de la conexión Madrid-País Vasco-Frontera Francesa, concretamente en el tramo Burgos-Vitoria.
También se ha empleado en proyectos relacionados con el patrimonio y el turismo, como la redacción del proyecto de ejecución y dirección de obras de infraestructuras turísticas asociadas al embalse de Riaño, que incluye actuaciones como la pasarela de Bachende, la ruta al Valle de Anciles y el embarcadero. Estas intervenciones, promovidas por la Fundación del Patrimonio Natural de Castilla y León, cuentan con financiación del Fondo Europeo de Transición Justa.
Passivhaus: edificios con menor consumo energético
La eficiencia energética es uno de los ámbitos donde más están cambiando las prioridades del sector. La necesidad de reducir el consumo y mejorar el comportamiento térmico de los edificios está impulsando soluciones que buscan un mayor confort con menor gasto energético.
Entre ellas destaca el estándar Passivhaus, un modelo constructivo basado en un elevado aislamiento, una alta hermeticidad y sistemas de ventilación controlada con recuperación de calor.
Aunque todavía es una opción minoritaria frente a otros sistemas tradicionales, este estándar comienza a ganar presencia en proyectos concretos de Castilla y León.
Un ejemplo es el trabajo desarrollado por García de Celis, empresa leonesa dedicada a la construcción de edificios y obras civiles y socia del Clúster Hábitat Eficiente (AEICE), que ha ejecutado obras bajo criterios Passivhaus. Una de ellas fue protagonista dentro del programa Exploradores STEM CyL, que permitió al alumnado del CEIP Nuestra Señora del Socorro de Valderas conocer de cerca cómo se aplican estos principios en la construcción.
La compañía participó en esta iniciativa, organizada por la Fundación ASTI y apoyada por la Junta de Castilla y León, para acercar la ciencia, la tecnología y la ingeniería a estudiantes de Primaria.
La implantación de este tipo de edificios dependerá de factores como el coste inicial, la disponibilidad de profesionales especializados y la evolución de la demanda, pero representa una de las líneas de avance hacia construcciones con menor consumo energético.
Nuevas soluciones que avanzan poco a poco
La construcción en Castilla y León está incorporando nuevas herramientas y criterios que todavía no forman parte de todos los proyectos, pero que empiezan a definir algunas de las líneas de evolución del sector.
La industrialización, la digitalización y la eficiencia energética no suponen todavía un cambio generalizado, pero sí muestran una dirección clara: construir con mayor planificación, optimizar recursos y desarrollar edificios más adaptados a las necesidades futuras.


